Durante los próximos días, los jugadores franceses de poker van a seguir con atención y esperanza los debates de la Asamblea Nacional de su país, ya que en ellos se va a tratar sobre la posibilidad de introducir cambios en la fiscalidad del juego.
En Francia, desde 2010, fecha en que entró en vigor la regulación del juego, han tenido que pagar impuestos tanto los operadores, como los jugadores. La excesiva cuantía de los tributos propició por ambas partes el inicio de las quejas y la reivindicaciones para conseguir una fiscalidad más justa.
Han pasado los años y, por fin, parece que los ruegos de los jugadores van a ser escuchados.
Uno de los proyectos de ley que serán debatidos implica que los jugadores no tendrán que pagar impuestos por sus beneficios netos del juego y que serán únicamente los operadores los que habrán de satisfacer los correspondientes tributos. Dicho proyecto de ley (que también incluye la privatización de Franí§ais des Jeux) ya fue aprobado en la Asamblea Nacional el pasado mes de octubre, pero fue echado atrás por el Senado. Veremos si ahora tiene mejor «suerte».
Los cambios fiscales cuentan con el apoyo de los reguladores franceses de la ARJEL, que ya insistieron en la necesidad de realizar esta modificación tributaria en su informe de actividades de 2017. Incluso el Tribunal de Cuentas ha reconocido la necesidad de realizar un estudio en profundidad sobre la fiscalidad del juego online, tras valorar las recaudaciones de los últimos años.
Ojalá salga adelante la exención fiscal de los jugadores. Sería un gran precedente que podrían seguir en España la DGOJ y la Agencia de Tributos. Hace unos días os planteamos una encuesta para saber qué cambiaríais en la liquidez compartida. La opción más votada, con un 40%, fue la fiscalidad. Igual ha llegado el momento de que nuestas autoridades se planteen un cambio similar al de Francia y acaben con la llamada «doble tributación» de los jugadores.







