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La poética reflexión de un high roller sin éxito

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Hoy vas a poder leer aquí­ las reflexiones de un empresario chino que juega y pierde regularmente contra los mejores jugadores del planeta. Se las envió de manera amistosa, en forma de poesí­a, a John Juanda, que luego colgó el poema en las redes sociales.

Mas allá de la anécdota, las palabras de Huang Shan a Juanda intentan transmitir el porqué hay jugadores recreacionales en las high stakes que vuelven una y otra vez a las mesas, a sabiendas de que lo más probable es que les espere una nueva derrota.

Cuando hablamos de poker, es fácil despojarlo de su componente psicológico. Contamos manos, puntualizamos sobre los stacks y los movimientos que realizamos, y escogemos como referente de la experiencia una unidad de medida, en ciegas o en dinero. Sin embargo, son las sensaciones que nos provocan cada apuesta y cada calle las que dan la medida real de la experiencia.

Egoí­stamente, despersonalizamos al rival. Pero también se ve afectado por el mismo sube y baja emocional durante una sesión. Por eso es tan importante usar la empatí­a. Además de limpiar el chat de insultos y morralla, la podemos emplear como cinturón de seguridad ante los excesos emocionales que provoca el poker. El arte de la empatí­a se emplea, especialmente, en las high stakes, aunque sea por motivos egoí­stas, para que un jugador perdedor vuelva a las mesas el dí­a siguiente, a dejarse un poco más de dinero.

Todo este maremagnum psicológico tiene cabida en el poema de Huang Shan.

Me encantan los High Roller, así­ que lo voy a intentar,

Soy un fish, tengo que recomprar,

Estoy nervioso y juego tight,

Los pros me roban la ciega grande,

Hacen squeeze a los fishes dí­a y noche

Hago call al 3bet y pero el flop no es bueno,

Ligo las nuts, todos me sonrí­en y foldean,

Un tipo amable caza mi farol en el river,

Me da la mano y me dice que he jugado bien,

Me han echado tan pronto que me voy a beber algo de vino,

Cansado, triste, sin un hombro sobre el que llorar,

No logro dormirme hasta que se secan las lágrimas en mi almohada,

Tirar así­ el dinero no puede estar bien,

Pero no puedo dejar de soñar despierto y seguir intentándolo,

La gente se rí­e y me dice que no hago lo correcto

no entienden por qué me sigue gustando

Total, al final todos acabaremos por morir

Así­ que simplemente diviértete y no vivas tan frugalmente

Un poco de ilusión, un poco de filosofí­a oriental y mucho amor por el poker. ¿Cómo no vas a poder ser más amable con alquien así­?

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