Inicio Jugadores de poker La pasión alemana de Liv Boeree

La pasión alemana de Liv Boeree

91

Liv parece más centrada desde que volvió de la megafiesta del Burning Man, donde se lo pasó a lo grande disfrazada de Xena, la princesa guerrera.

La británica tuvo una actuación destacada en el Main Event del EPT de Londres, quedando en la 27.ª posición y cobrando un premio de 23.788$.

Desde hace 7 u 8 meses, Boeree es pareja de Igor Kurganov y el contacto con el grupo de high rollers alemanes que lidera Phillip Gruissem le está haciendo mucho bien.

De hecho, en una reciente entrevista concedida a PokerListings.com ha declarado: «Todos los del equipo alemán son grandes tipos, con unos cerebros fantásticos para el juego. Soy una chica con suerte por haberlos conocido».

Liv estuvo en el Burning Man Festival con Kurganov, después de que el amiguete Antonio Esfandieri les invitase.

La Team PokerStars Pro salió muy contenta de la experiencia: «Habí­a gente de todo tipo y clase social. La idea del festival es superar las barreras sociales que normalmente echan atrás a la gente a la hora de conocer a otras personas. Sinceramente, nunca me he sentido más segura, querida y bienvenida. Fue como una cálida brisa de generosidad y buen rollo. No hací­a falta el dinero. Si necesitabas algo, ibas y se lo pedí­as a alguien. Y este no esperaba nada a cambio. Todo consistí­a en dar y compartir».

Liv, con su disfraz de Xena.

El tema ecológico le gusta mucho a Liv: «Igor y yo nos consideramos hippies modernos. Nos gusta la energí­a verde. Por ejemplo, usamos paneles solares para conseguir electricidad durante el festival».

Liv disfrutó de la vida en común y la solidaridad de su grupo: «Nuestro campamento tení­a unas 60 personas. Estuvimos viviendo juntos con pocas comodidades. Tras 5 o 6 dí­as, todos estábamos muy unidos. Era completamente diferente al poker, donde cada uno lucha para su propio beneficio.

La británica no está inquieta por los recortes del Team PokerStars Pro. Es consciente de los cambios del mercado y de la nueva polí­tica de Amaya Gaming. Aún así­, ha declarado su amor y fidelidad incondicional a PokerStars, pase lo que pase.

Liv tiene decidido que en futuro no trabajará en nada relacionado con la astrofí­sica, pese a tener la carrera universitaria. Cuando deje el poker, quiere dedicarse a cuestiones relacionadas con el cambio climático, como la mala gestión de los recursos naturales o los efectos del actual modelo económico mundial.

También le ha dedicado algunas palabras al rey baller Dan Bilzerian. «Tras ganar el EPT de San Remo, yo era un poco como Bilzerian. Pensaba que estaba en la cima. Afortunadamente, yo avancé y él no. Su estilo de vida es prefabricado y decadente. Y aun así­, es un í­dolo para muchos jugadores jóvenes. Siempre está vacilando de barcos, coches y chicas. Ganar dinero está bien, pero hay que utilizarlo para cosas buenas».

En cambio, Boeree ha mostrado su admiración por el filántropo Talal Shakerchi, siempre preparado para promover acciones benéficas.

En fin, parece que la «pasión turca» le ha sentado bien a la gran musa del poker. Le siguen gustando las fiestas, pero, desde luego, parece mucho más centrada en su carrera como jugadora y en su vertiente más solidaria.

GG, Liv!

Artículo anteriorCarlos Camean ‘Teimudo61’ vuelve a la senda del triunfo
Artículo siguienteNeymar Jr. railea a Bruno Politano