El poker regulado en Italia va unos cuantos pasos por delante del nuestro (lo que no sé si realmente es bueno).
Su regulación es anterior a la española y, en parte, junto a la aún peor francesa, fue su modelo.
Y su «mercado» es mucho más fuerte que aquí, como lo demuestran los fields y los prize pools de los MTT regulares, que se disputan semanalmente en las salas legales .it.
Pese a ello, las perspectivas no son nada favorables de cara al futuro del poker en Italia.
El exilio de los pros está creciendo constantemente y la huida de talentos es incesante y cada vez más frecuente. De hecho, en los últimos tiempos abundan las salidas de pros en dirección a Inglaterra, Malta, Escocia o Eslovenia, que son los lugares favoritos de los emigrantes italianos.
Los últimos informes fiscales y de volumen de jugadores no son nada buenos, y la entidad reguladora, la AAMS es plenamente consciente de ello.
El responsable del juego online de dicha entidad, Francesco Rodano, ha reconocido que, en gran medida, la solución al problema se encuentra en la ampliación de la «liquidez«. Y en este sentido, ha afirmado que los reguladores transalpinos están acelerando el proceso de apertura, que podría llevar a la unión con las .es e incluso a más largo plazo, a la reapertura de las .com.
Así mismo, el directivo ha considerado necesaria la colaboración entre los países con mercados regulados y la intervención de la Unión Europea para crear un marco legal común e instar a los países no regulados a implantar su legislación del juego.
Los propósitos de la AAMS parecen buenos. No obstante, la sensación de los jugadores italianos es dramática, casi desesperada.
Uno de los pros más reconocidos internacionalmente, el PokerStars Pro Dario Minieri, ha criticado duramente al gobierno italiano durante el EPT de Londres.

Dario Minieri tiene más razón que un santo
Minieri acaba de trasladarse a Malta porque «el duro sistema fiscal italiano está acabando con el poker«. El pro no se corta al afirmar que «el gobierno italiano está haciendo todo lo posible para hacer imposible el trabajo de los jugadores. Aunque este no sea su objetivo, están cargándose el juego. Con la legislación que han puesto en vigor, jugar al poker en Italia es mucho más duro que en cualquier otro sitio. Salir del país es prácticamente la única opción que están dejando a los jugadores que quieren dedicarse al poker profesionalmente».
En cuanto a las causas de dichas dificultades, Minieri explica: «Aparte de los impuestos, la creación de un mercado cerrado para los italianos tampoco ayuda. Poder jugar en las .com contribuiría mucho a mejorar la situación, ya que nos permitiría jugar contra fields mayores y más duros que en las .it».
Minieri no confía apenas nada en los reguladores: «Todos los cambios que decidan hacer serán bienvenidos… No obstante, no espero milagros… Reabrir las .com mejoraría mucho la situación, pero creo que es imposible y que no tiene ningún sentido especular con ello. También podrían cambiar el régimen fiscal, lo que sería más práctico y factible. Si lo hiciesen, la situación en Italia sería completamente diferente».
Minieri, además, ha añadido que la situación del poker en Italia va a repercutir a largo plazo en un descenso del nivel de los jugadores de su país: «Yo tuve mucha suerte porque tuve la oportunidad de enfrentarme a jugadores muy buenos, que a día de hoy están entre los mejores del mundo, como, por ejemplo, Shaun Deeb. Fue la clave de mi carrera: jugar contra los mejores en un field mucho más amplio que el que hay ahora mismo en Italia».
Minieri habla muy clarito sobre los reguladores italianos
Dario también hace una reflexión interesante sobre el poker: «Después de llevar jugando 10 años, cada vez estoy más convencido de que el poker es un juego fantástico, con muchas similitudes respecto a los deportes en general. La pena es que el gobierno italiano no se da cuenta de ello. En cualquier deporte, al final, lo que más importa es la cabeza, no los brazos o tu fuerza. Piensa en esto: si Lionel Messi es quien es, ello no se debe a la potencia increíble de sus piernas. Lo que marca la diferencia es su cerebro, como en el poker».
Como vemos, parece que los reguladores viven en una dimesión paralela en Italia. Llevan más tiempo que nosotros en el mercado regulado y no avanzan mucho. Esperemos que pese a ello, la unificación de los «mercados latinos», prometida por los dos directores que hemos tenido de la DGOJ, se produzca cuanto antes.
Ojalá caigan del burro y volvamos a la libertad de las .com.
Soñar es gratis. Jugar en Italia, Francia o España, desde luego, no.