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Así es la vida de un pro en Macao

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«Parece que el público determina cómo de bueno es un jugador en función de los resultados que consiga en los torneos. Muchos de los mejores jugadores no juegan torneos y por tanto, no se oye hablar de ellos. Las partidas de cash no tienen difusión».

Esto lo dijo Doyle Brunson y no le falta razón. Hay muchos grandes jugadores que pasan inadvertidos para el gran público porque se dedican básicamente al cash. Viven al margen de los focos mediáticos, pero ganan lo mismo o más que las estrellas del poker actual.

Uno de los jugadores que encaja en este perfil es Andrew Moseley. ¿Quién? Pues eso, un joven desconocido de poco más de 20 años que se bate el cobre en las partidas de cash de Macao desde hace 4 años.

Suele hacer tres o cuatro viajes al año a tierras asiáticas y se aloja en un bloque de apartamentos llamado One Central. Está al lado del casino y casi todos los jugadores que juegan habitualmente tienen ahí­ un apartamento. No es fácil introducirse en las partidas de high stakes de Macao, pero si se hacen las cosas bien, al final acaban llamando a tu puerta.

«Para participar en las partidas más grandes se necesitan contactos y ser invitado. Conocí­ a algunos de los regulares en las partidas del Wynn, les di un poco de acción y un dí­a que les faltaba un jugador me invitaron. Conozco a estos chicos desde hace algunos años y el ambiente es muy relajado y resulta muy divertido jugar».

La vida en Macao puede ser muy rentable, pero también puede producir mucho desgaste y acabar quemando.

«Trato de jugar tanto como sea posible, pero de vez en cuando necesito un dí­a de relax con gimnasio y masaje o algo así­. Tengo muchos amigos y la zona de discotecas están bien, pero voy a Macao básicamente para jugar al poker. Juego de media 14 horas y el estado de ánimo viene marcado un poco por cuánto haya ganado o perdido. Esta es una de las cosas que acaban quemando, porque es muy difí­cil desconectar del poker en Macao».

Macao es una pequeña burbuja envuelta en secretismo. De hecho, Moseley no quiere comentar con qué jugadores juega y se limita a decir que el nivel ha mejorado mucho.

«Las partidas se han vuelto más duras en todos los niveles porque muchos de los peores jugadores no profesionales han dejado de jugar, mientras que los que se han quedado han llegado a ser increí­blemente buenos muy rápidamente, dos de ellos en particular».

Por último, comentó cómo serí­a su disposición de la mesa perfecta. Los jugadores tight a su izquierda y los locos a su derecha, con un nivel de straddling controlado. Además, necesita estar descansado, bien comido, centrado y sin jet lag. Lógico.

Realmente, Macao es un paraí­so para los jugadores de poker, pero si se trata de entretenimiento no puede competir con Las Vegas. Moseley disfruta como un enano jugando allí­, pero no se quedarí­a a vivir ni loco. ¿Le veremos más a menudo en los torneos o seguirá siendo uno de los secretos mejor guardados del poker? Por lo discreto que es, tiene pinta de lo segundo.

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