El desplazamiento de miles de jugadores a Las Vegas cada verano para jugar las WSOP se asemeja mucho a uno de los movimientos migratorios de otras especies.
Cada vez que tenemos que dar cuenta de la inminencia de las Series, nos tienta utilizar la frase «plaga de jugadores» como metáfora de la llegada sincronizada de numerosos grinders a la ciudad. La forma en que la gente parece verse atraída por las luces del Strip en medio del desierto también evoca la respuesta primaria de los sinsectos.
Mira por dónde, apenas una semana después de acabadas las Series, una verdadera plaga de insectos ha sustituido a los jugadores de poker que paseaban por el Strip.
Los residentes habituales de la ciudad, al menos los más aprensivos, han decidido que no vale la pena salir de debajo de la cama hasta que alguien les asegure de que ha pasado lo peor (Renko Rinkema es reportero especializado en poker).
Slide into those DMs when it’s safe to open the doors again. I’m under the bed until further notice. https://t.co/TpiXRcvLkT
— Remko Rinkema (@RemkoRinkema) July 26, 2019
La columna de luz que emana de la cúspide de la pirámide del Luxor, en vez de la habitual nube de polillas, ejerce ahora de faro para miles de saltamontes llegados del sur del estado.
First, Grasshoppers Arent Locusts, but That Being Said Las Vegas is Being CURSED With Them & The Luxor Sky Beam Seems To Be Directed Them In!They Do Migrate Through Every Few Years But This Year There’s So Many It Shows up On Weather Radar #GRASSHOPPERS pic.twitter.com/i2oSDFvNjJ
— ~Marietta (@MariettaDaviz) July 29, 2019
Al parecer, esta migración se sucede periódicamente cada pocos años, pero en esta ocasión las nubes de insectos son tan nutridas que provocan respuestas falsas en los radares meteorológicos, que las confunden con frentes tormentosos.
Especialistas en la materia consultados por el New York Times advierten que es una situación que se puede prolongar durante semanas, y que está causada por una nada habitual acumulación de precipitaciones que ha rebasado ya la media anual que suele recibir aquella zona.
Los saltamontes proliferan debido a las inmejorables condiciones de humedad y la sobreabundancia de alimento. A medida que se seca el desierto y agotan los recursos, los insectos migran en busca de sustento. Las zonas verdes de Las Vegas son tan apetecibles para los saltamontes como hipnóticas les resultan las luces del Strip, con un resultado escalofriante.
John took this video outside the flamingo just now. Itâ€s not snowing. Itâ€s grasshoppers. #lasvegas #GRASSHOPPERS pic.twitter.com/HvF6AZGfjQ
— Nancy Ryan (@NancyRyanComic) July 26, 2019
Los grinders españoles están curtidos por los mosquitos de las noches marbellíes, pero esto está a un nivel infinitamente superior. Si alguien ha cerrado la noticia antes de llegar hasta aquí, tiene toda mi comprensión y mi perdón. No problem.
