Cuando el río suena, agua lleva. Cada vez hay más indicios que llevan a pensar que Eurovegas no se va a construir en España. El otro día comentábamos la polémica que había con la ley antitabaco y lo inflexible que era Sheldon Adelson en ese aspecto. Si no se modifica la ley, no se construye.
Pues bien, parece que no es el único inconveniente para la viabilidad del proyecto. Es más, parece que lo de la ley antitabaco no es más que una cortina de humo que oculta el verdadero incendio que hay detrás.
Sheldon Adelson tuvo un encuentro en Londres con una serie de inversores y reconoció que todavía carece del dinero necesario (4.500 millones de euros) para emprender la primera fase del proyecto. Por si fuese poco, los medios financieros internacionales no dan ninguna credibilidad al proyecto. JP Morgan cuestiona seriamente su viabilidad, sobre todo después de que los Juegos Olímpicos de 2020 marchasen rumbo a Tokyo y dejasen a Madrid en la estacada.
A Las Vegas Sands le interesa Japón, pero eso no es ningún inconveniente según Ron Reese, vicepresidente del gigante del juego.
«Si los criterios de desarrollo se cumplen, la realización de un proyecto no influye en la viabilidad del otro. Cada uno de ellos tiene sus propias necesidades financieras y su marco legal. Las Vegas Sands ya ha realizado proyectos simultáneos en el pasado, como cuando entramos en Macao y en Singapur a la vez. Los directores de Las Vegas Sands se han reunido con inversores y existe el interés en desarrollar proyectos en Japón y en otros países de Asia, algo que no es nuevo. La compañía siempre ha sido clara en esto».
Da que pensar. Ana Mato, ministra de Sanidad, ya avisó que estaban contemplando la posibilidad de modificar la ley antitabaco, pero ¿seguro que eso lo que de verdad le importa a Adelson? Empieza a circular la teoría, perversa pero factible, de que Madrid no es más que un espejismo y un elemento con el que presionar en las negociaciones con Tokyo.
Se dice que el Partido Liberal de Shinzo Abe está a punto de legalizar los casinos en el país nipón y eso abriría las puertas a un mercado enorme y todavía por explotar. La virginidad de Japón en materia de juego es algo que hace babear a Adelson y compañía. Además de Las Vegas Sands, Singapur Getting, Wynn Resorts o Caesars sueñan con plantar sus enormes complejos sobre suelo japonés.
Según un estudio de Morgan Stanley, se calcula que en el primer año el negocio del juego generaría en Japón unos ingresos de entre 8.000 y 11.000 millones de dólares, por lo que los inversores verían con mejores ojos poner su dineros en un proyecto en Tokyo que en uno en Madrid. Por otro lado, Japón estaría encantado de que los gigantes del juego le construyesen por la cara los hoteles que necesita para los Juegos Olímpicos de 2020.
Parece que están condenados a entenderse. ¿Le pondrá el gobierno japonés las cosas fáciles a Adelson? ¿Ha cambiado todo tanto en tan poco tiempo? ¿Ha sido Madrid un segundo plato desde el principio? Esperemos saberlo pronto, pero la verdad es que nunca se sabe. Yo hasta que vea cómo se pone la última piedra del complejo no me creo nada de nada.
