El conocido dicho ‘La estupidez humana es infinita’ podría ser sin ningún tipo de problema el título de esta noticia.
Y es que no se puede llamar de otra forma que no sea estupidez al hecho de que alguien se apueste su propio nombre durante una partida de poker.
Pongámonos en situación: El hecho en sí ocurrió en Nueva Zelanda, y fue el periódico local ‘Telegraph’ el que se hizo eco de la noticia. Según informa el rotativo, los hechos sucedieron durante una partida poker casera donde el alcohol no era precisamente escaso. En este ambiente de ‘serenidad y tranquilidad’, uno de los jugadores decidió aceptar la apuesta de uno de sus compañeros, el objeto de la misma no debería dejar indiferente a nadie: tenía que cambiarse el nombre, y no sería él quien eligiese el nuevo evidentemente, sino que serían sus compañeros quienes lo harían.
Así ni corto ni perezoso se presentó en el registro y cambió su nombre por el de: ‘Full Metal Havok More Sexy N Intelligent Than Spock And All The Superheroes Combined With Frostnova’. Una broma vamos.
El nombre en sí tiene 99 caracteres, solo uno menos que el máximo permitido en ese país y por supuesto aparece en cualquier documento de tipo oficial.
Esta práctica es totalmente legal en dicho país, las únicas condiciones que los nombres deben tener son las siguientes:
- No pueden contener ningún tipo de ofensa hacia otras personas.
- No pueden ser irracionalmente largos.
- No pueden incluír símbolos ni números.
- No pueden incluír ningún tipo de rango o título oficial que no esté justificado.
No parece ser un hecho aislado en esas latitudes, ya que según fuentes oficiales, las autoridades neozelandesas tuvieron que rechazar las peticiones de varios padres que pretendían ponerle a sus hijos nombres tan variopintos como Majestad, Rey, Caballero, Justicia, Anal, V8, 89 o Lucifer.
Algo parecido intentó la sala de 888Poker.es.com, que hace unos meses ofreció al jugador de los New York Giants la suma de 88.800$ a cambio de que se cambiase el nombre de su camiseta por el de 888.com.






