Inicio Actualidad de poker Scott Blumstein: ‘El ego no tiene sitio en el poker’

Scott Blumstein: ‘El ego no tiene sitio en el poker’

La situación personal y financiera de Scott Blumstein ha dado un giro de 180º desde hace menos de 24 horas, desde el momento en que se ha convertido en el ganador del Main event de las World Series of Poker.

A la gente de marketing de los grandes circuitos de poker le gusta barajar la manida frase del «premio que te cambiará la vida«. Son malabares verbales que se hacen más realidad que nunca en el torneo más grande del año. Algún High Roller ha habido que ha dado incluso mayores premios que el Main Event, pero la gente que los juega suele tener banca para permití­rselo o no llevan suficiente porcentaje del premio como par darle verdadero sentido al término «cambiar la vida».

En el Main juega mucha gente que por banca no deberí­a. Abundan los satélites, online y en vivo. Las peñas de amigos y los pequeños ccasinos y clubes de poker locales organizan la manera de mandar a alguier de su cí­rculo a cumplir un sueño colectivo. En realidad, es el torneo en que es más sencillo que una victoria le cambie realmente la vida a alguien.

Scott Blumstein lleva jugando al poker desde 2003. Juega online en Nueva Jersey, en lí­mites bajos, y torneos en vivo de buy-ins reducidos. Lleva cuatro años dedicado al poker como profesional. Es el perfecto ejemplo de lo que hemos expuesto.

«A lo que me refiero es, ¿hay mejor manera de ganar un Main Event que ligando uno de los tres outs que te quedan en el river? Un dos, que normalmente no deberí­a tener consecuencias, acaba de cambiar mi vida. Ya me estaba preparando mentalmente para volver a jugar con 40 ciegas, pero el river fue un dos y el resto es historia».

El resto es historia es otra muletilla de la que se abusa en demasí­a. Y tiene mucha menos defensa que la anterior. No es que falten excepciones a una norma incumplida que diga que los campeones del Main Event deben terminar haciendo historia en el poker. Por cada Phil Hellmuth o cada Johnny Chan, hay un par de Robert Varkonyis o de Jerry Yangs.

Además apela a un cierto determinismo que parece implicar que nada puede ir mal desde ese momento. Ya se sabe lo que se dice sobre las dificultades que tiene la gente corriente para asimilar que les ha tocado un premio importante en la loterí­a.

Jamie Gold intentó aprovechar la mayor cantidad de dinero que nunca ha entregado el Main Event a una sola persona en una sola edición para hacerse un hueco en la televisión y en las partidas privadas de high stakes. Entre el dinero perdido frente a las cámaras, los rumores sobre la venta de su brazalete y sus fugaces apariciones en las mesas más económicas de algunos casinos, muchos le dieron por arruinado. Y no fue el primero. Ni el úiltimo.

En cambio, Blumstein no siente la necesidad de reivindicarse tras su victoria.

«A mí­, en este juego, no me mueve el ego. Yo dejo mi ego en la puerta. Hace tan solo dos semanas era un grinder de Nueva Jersey y, en realidad, eso no ha cambiado.¿Ahora que tengo el dinero, voy a jugar más en vivo? Probablemente. Pero voy a escoger adónde voy en base al lugar y a lo que se adecúe a mí­ en vez de hacerlo en base al coste de la entrada».

Tiene otros planes para el dinero. Nada en concreto, nada material. Es más una reflexión muy personal sobre el sentido que tiene el premio para él, pero en voz alta y frente a los micrófonos de los compañeros de Pokernews. Su victoria va mucho más allá del poker.

«El dinero no me motiva, no es lo que me impulsa, realmente. No querí­a ganar esto por los ocho millones de dólares, pero dicho esto es muy bonito tener algo de libertad ahora. El objetivo era llegar a un punto en el cuál pudiera hacer lo que yo quiera. Y creo que ahora voy a poder tener esa oportunidad, ya sea en el poker, en los negocios o volviendo a estudiar. Y qué manera más estupenda de llegar a ese punto».

¿Qué dirí­a cualqueira de nosotros en esa situación? Aún no he perdido la esperanza de que algún dí­a también se publique. Y que usted lo lea con salud.

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