Hace unos cuantos años, Mason Malmuth leyó un artículo sobre la definición matemática del humor y le inspiró para elaborar su propio artículo sobre uno de los grandes misterios del poker: el tilt.
La reflexiones de Malmuth son francamente interesantes y podrán serle útiles a más de uno. Quizá no descubren nada nuevo, pero el que haga caso a sus consejos se dará cuenta que están llenas de razón y mejorará su juego sustancialmente.
Antes que nada, hay que empezar por definir qué es el tilt y después ya abordaremos la manera de superarlo.
«Generalmente, lo que sucede es que un jugador, después de sufrir una serie de pérdidas, empezará a jugar de manera menos óptima. A veces, esto puede parecer, y es, absolutamente irracional. Por lo general, un jugador tildado se manifiesta jugando demasiadas manos, es decir, muchas manos con expectativa de victoria negativa. Así, este jugador tenderá a tener resultados mucho peores de lo que normalmente se esperaría.
Sin embargo, jugando demasiadas manos, el jugador tildado puede tener suerte en ocasiones y obtener buenos resultados a corto plazo. Cuando esto sucede, el tilt casi siempre se detendrá y el jugador volverá a su juego normal.
Otras maneras de manifestarse es mediante gritos, enfados, peticiones de nuevas barajas y agresividad en general.
Además, hasta me he dado cuenta de que el tilt, en ocasiones, puede durar de un día para otro. En varias ocasiones he observado cómo un nuevo jugador se sienta en mi mesa, y después de anunciar que el día anterior le fueron las cosas mal, comienza inmediatamente a jugar de forma tildada. Así que está claro que el tilt puede durar mucho tiempo.
Ahora que tenemos la definición del tilt, para entender lo que quiero mostrar es necesario definir qué es una función continua y qué es un punto de discontinuidad. He aquí una definición simple del asunto:
Una función continua es una línea o curva que se puede dibujar en una hoja de papel, de izquierda a derecha sin levantar el lápiz o bolígrafo.
En otras palabras, se verá como una línea, no necesariamente recta, que se inicia en el lado izquierdo del papel y termina a la derecha. Por otro lado, si es necesario levantar la pluma o el lápiz y luego volver a posarlo en otro punto del papel, se producirá un vacío en lo que está dibujando. Esto es un punto de discontinuidad y su función no es continua en ese punto.
En el artículo que Malmuth leyó hace unos años se argumentaba que el humor eran simplemente puntos de discontinuidad en la lógica presentada que el cerebro tenía que procesar. Un ejemplo bastante ilustrativo podría ser la mítica frase de Groucho Marx: «Una mañana me desperté y le disparé a un elefante en pijama. ¿Cómo se metió en mi pijama? Nunca lo sabré».
«El cerebro procesa esta discontinuidad, la entiende y le resulta divertida. En mi opinión, el hecho de que el cerebro pueda entender lo que ha pasado es lo que hace que sea divertido. Dicho de otra forma, el cerebro se ha dado cuenta y mientras se resuelve el enigma, aparece el humor y nos encontramos con una experiencia agradable.
Pero, ¿qué sucede cuando una discontinuidad lógica ocurre, pero no entendemos el error en la lógica? Es decir, nuestro cerebro no es capaz de resolver el enigma que se ha presentado ¿Todavía parece gracioso?
En vez de humor, el cerebro sufre un cortocircuito o tal vez se ve atrapado en un bucle de lógica infinito similar al que puede ser causado por un error programación en un ordenador. Esto conduce a la frustración, y en casos extremos, a decisiones irracionales.
Esto nos lleva de nuevo al poker. En mi opinión, el mismo problema le ocurre a muchas personas. Cuando pierden varias manos seguidas o no pueden entender cómo le revientan sus ases o tiene problemas para lidiar con una mala racha, es una vez más una desconexión lógica. Para la persona que está tildada, los hechos que acaban de ocurrir son simplemente imposibles y por lo tanto, sus circuitos lógicos, por así decirlo, se bloquean y la información que su cerebro necesita para procesar entra en una especie de bucle infinito.
¿Cuál es la solución a esto? Es muy simple. Entender el poker y su vertiente probabilista. Una vez que se obtenga una mejor comprensión de los hechos y se entienda que los ases pueden ser vencidos y que no sólo es posible, sino que es probable, y que se pueden perder varias manos seguidas y tener una mala racha durante períodos prolongados de tiempo, entonces, el tilt desaparece.
De hecho, cuando ves a buenos jugadores sufrir un tremendo bad beat, por lo general se ríen. Sus mentes tienen la solución al final de la discontinuidad. Así que en lugar de procesarla como la frustración, procesan todas las fichas que se marchan al stack del rival como un «elefante en pijama.» Es decir, que ven estas situaciones como algo divertido y no como algo frustrante.
De vez en cuando, se oye decir a algún jugador con un par de buenos resultados en torneos que jamás ha leído un libro sobre poker y normalmente, este tipo de jugadores no obtienen buenos resultados en cash. Creo que sus malos resultados y la falta de estudio no son coincidencia y sospecho que su constante estado de tilt proviene de un conocimiento incompleto del poker. He escrito muchas veces que entender el juego es la mejor cura para el tilt. Ahora, la mayoría de vosotros podéis entender mi razonamiento detrás de esto. El tilt no es un «flight or fight» como algunas personas han propuesto (Si lo fuera, veríamos un montón de peleas en las mesas de poker y eso es algo que sólo ocurre en muy raras ocasiones). En realidad es algo humorístico, donde la lógica que necesita la mente se queda atascada. Una vez que se adquiere la información suficiente para que la mente no se quede colgada en un bucle de lógica infinito, el tilt debería ser una cosa del pasado«.
El concepto está claro. La clave es el conocimiento y el sentido del humor. Creo que es lo más serio al respecto que he escuchado en la vida.
