Inicio Actualidad de poker El caso de las trampas en el Partouche, sigue trayendo cola

El caso de las trampas en el Partouche, sigue trayendo cola

Hace algo más de una semana, os presentábamos un ví­deo cuanto menos intrigante, en el que algunos periodistas franceses poní­an el dedo en el ojo del Partouche Poker Tour, al destapar unos comportamientos como poco sospechosos de dos de los participantes en la mesa final del 2009.

Los «pí­caros» en cuestión fueron Jean-Paul Pasquallini y Cedric Rossi, los cuales, parece ser se inventaron todo un código de señas para chivarse las cartas de cada uno, aparentemente sin que nadie se diera cuenta.
Pero a mediados de enero de 2013, se destapaba todo «el tomate», con la publicación en varios sitios y foros de internet, del ví­deo que os mostramos la semana pasada.
Fueron muchí­simos los medios de comunicación especializados que se hicieron eco de esta impactante noticia, nosotros sin ir más lejos. Era la gota que faltaba para que la imagen del Partouche Poker Tour, muy degradada tras el escándalo de los premios garantizados en su pasada edición, acabara por los suelos.
En un principio, esto hizo que Fabrice Paire, CEO del Grupo Partouche, saliera al paso de estas acusaciones, para más tarde echar el freno en su postura.
La primera reacción de Paire fue muy «afrancesada«, señalando con el dedo acusador a los portales especializados que se hicieron eco de la noticia, y «lavándose las manos»:
«La mesa final del PPT 2009 se celebró con total seriedad y atención. El equipo humano que estaba al cargo de la misma, en ningún momento observó indicio de fraude. El torneo fue retransmitido a través de Eurosport, y seguido por miles de personas. Quiero reiterar que el Grupo Partouche siempre se mostró atento para que no sucedieran este tipo de cosas«.
Parecí­a que el Grupo Partouche cargarí­a sus iras contra Nordine Bouya, quien destapó el entuerto, acusándole de manchar una marca ya muy deteriorada como la del PPT (que no sabemos todaví­a si volverá o no). Pero Paire tuvo que frenar en sus acusaciones, cuando Le Parisien, un periódico regional generalista propiedad del grupo Amaury, también se hizo eco de la noticia, publicando un artí­culo en la misma lí­nea editorial que el resto de medios especializados.
Tras este movimiento inesperado para Fabrice Paire, el propio presidente del Grupo Partouche no tuvo otra opción, que declarar que:
«Voy a seguir las instrucciones del estamento judicial competente en esta materia, atendiendo todas las solicitudes que nos hagan llegar«.
De esta forma, parece que la fiscalí­a actuará de oficio. Veremos si al final hay algún tipo de medida al respecto. El dinero, parece complicado que se lo vayan a quitar, pero quién sabe si no desposeerán del tí­tulo a estos «mangantes».
Por ahora, solo el tiempo lo dirá. Por si alguien todaví­a no ha visto este llamativo documento, os dejamos de nuevo el ví­deo de los «malhechores».

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