Estos días se está disputando la parada italiana del World Series of Poker Circuit® en el Casino di Campione.
Durante el Día 1B ha tenido lugar una decisión del director español de torneos Gerard Serra, que ha generado cierta polémica en el casino, así como un gran número de comentarios en las redes sociales y en los medios especializados transalpinos.
Durante la sesión, un jugador patrocinado por GiocoDigitale, Mattia Toscano, que fue crupier antes que profesional, tomó una decisión que acabó provocándole un tremendo enfado y su eliminación.
La mano en cuestión se disputó durante el nivel 3 de la jornada. Toscano se encontró en un turn 9744 heads-up frente a un adversario, luchando por un bote bastante grande. El rival le apostó 16.500 puntos y Mattia se restó a 26.000 con AA.
Pese a que estaba comprometido con el bote, el oponente empezó a pensar y, pasados unos minutos, dijo susurrando que Toscano debía tener 99 o 77. Entonces, Mattia le mostró uno de sus dos ases.
Ante la acción de Toscano, el crupier llamó al floorman. Gerard Serra se acercó a la mesa y, tras conocer los detalles del suceso, decidió declarar «muerta» la mano de los ases. Así, el bote, de unos 70.000 puntos, fue a parar a su rival, y Toscano únicamente pudo recuperar los 9.500 del all-in sobre la última apuesta de su oponente.
Superada su inicial incredulidad, Toscano protestó con insistencia, pero Serra no cambió de opinión.
Y en la mano siguiente, tildadísimo, le pusheó su resto a la ciega grande y quedó eliminado.
Al parecer, el mosqueo de Toscano fue a mayores, al conocer que ese mismo día se había dado una situación prácticamente igual, pero con distinta resolución de otro de los miembros de la dirección del torneo.
Los protagonistas de esta mano fueron Claudio Di Giacomo y Stefano Foschini. Este último apostó 2500 puntos en el river. Di Giacomo se tiró un rato pensando y antes de que tomase su decisión, Foschini le enseñó una de sus dos cartas, un 5. El crupier llamó al floor y se acercó Raffaele De Nicola, quien permitió que terminase la mano. Di Giacomo foldeó, Foschini se llevó el bote y también una penalización de una vuelta sin jugar.
La disparidad de los criterios del arbitraje es lo que más molestó a Toscano, quien ha declarado: «Me siento perjudicado, porque no soy un tonto y nunca haría una cosa así de no saber que como máximo me podía costar una penalización de 1 o 2 rondas sin jugar».
El CEO del CPT Andrea Betelli ha intervenido para aclarar la situación, declarando a Assopoker:
«íl [Serra] sostiene que ha aplicado la regla de forma estricta porque en España y en otros circuitos internacionales, este tipo de situaciones se resuelve así. No obstante, nuestra organización tiene un reglamento interno que dispone que se actúe de forma diferente, tal y como se resolvió el caso de Foschini».
Toscano ha apreciado la admisión de la responsabilidad por parte del CPT: «Me parecía algo de locos. He sido crupier durante 4 años y sé que cuando un floorman toma una decisión, es muy complicado conseguir que la cambie, aunque sea un error. Me alegro de que me hayan dado al menos una explicación. Y aunque me ha costado la eliminación, al menos espero que mi historia sirva en el futuro para evitar que ocurran sucesos de este género».
Ahora bien, si Gerard aplicó el reglamento tal como se hace en los circuitos internacionales, ¿qué responsabilidad tiene él? ¿No tendrá la «culpa» la dirección del torneo por no promover la unificación de criterios o informar de su reglamento interno?







