Hay historias cuyo final todavía no se conoce, pero cuyo inicio ya ha sido merecedor de ser recordado. ísta es una de ellas.
Como muchos otros jugadores de poker, David Daneshgar y sus dos mejores amigos, Farbod Shoraka y Gregg Weisstein, habían decidido intentar dar el salto al mundo de los negocios. Así, en septiembre de 2011 se encontraban en su casa intentando encontrar una solución para conseguir mantener a flote su recién creada empresa, ‘BloomNation’, un mercado online dedicado al negocio de las flores. En ese momento la cuenta bancaria de la compañía se encontraba bajo mínimos, y si no eran capaces de conseguir más capital el proyecto se vería abocado al fracaso.
Daneshgar, que en ese momento tenía 32 años y acababa de terminar un MBA en la Universidad de Chicago, le había prometido a sus compañeros que se dedicaría en exclusividad a su negocio, sin embargo, en determinadas situaciones hay que tomar medidas drástica, y ésta era una de esas. Su amigo Farbod alabó la implicación de David con el proyecto pero le dijo que si había algún momento en el que debía dedicarse al poker era precisamente este. Por su parte, Gregg, que provenía de una familia conservadora en la que tomar excesivos riesgos no estaba bien visto, le dio la razón a Farbod. Esa fue la chispa necesaria para encender la mecha de la aventura que iban a vivir.
En ese mismo instante los tres amigos, acompañados por el diseñador web Ev Budakov, cogieron los pocos dólares que les quedaban y condujeron durante algo más de media hora hasta el Casino Commerce de Los Ángeles. Allí, Daneshgar se registró en un torneo de buy in 1.070$ y comenzó a jugar mientras sus compañeros se sentaron en una mesa apartada para seguir trabajando en el diseño de BloomNation. En los descansos, el jugador se acercaba a la mesa a contarles a sus amigos como se estaba desarrollando el torneo. Aún con la presión de la necesidad de ganar Daneshgar fue superando etapas en el torneo, a la par que sus cómplices se levantaban más y más a menudo para comprobar como avanzaba su inversión. Hasta que al final David se plantó en el heads-up, en el cual estuvo acompañado en todo momento por el resto, sabedores de que la diferencia entre el primer y el segundo premio significaría unos meses más de solvencia económica para su propuesta de negocio. Finalmente Daneshgar se alzó con el triunfo, no sin suspense, y consiguió el cheque de 30.000$ que tanto necesitaban.
A partir de ahí todo fue mucho mejor. Terminaron la versión Beta de BloomNation con el dinero ganado en el torneo, y con ella fueron capaces de hacerse con 2 millones de dólares, provenientes principalmente del fondo de inversión de riesgo Andreeson Horowitz. Daneshgar dice que siempre que recuerdan ese día los ojos de Gregg se vuelven llorosos, quizás porque todos saben que de no haber ganado aquel torneo no estarían donde están ahora.
David espera que las habilidades que aprendió en el poker, como la poca aversión al riesgo o la capacidad de adaptarse rápidamente a los cambios le ayuden a que BloomNation se mantenga en el mercado y poco a poco sea capaz de desbancar a los gigantes del sector. Por el momento va bien encaminado. A la hora de contestar a la típica pregunta de si algún día volverá a dedicarse profesionalmente al poker el jugador comenta que es bastante improbable, aunque seguirá jugando de modo recreacional, ya que como él dice: ‘Todo el mundo necesita tener un hobby’.
