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Phil Ivey: Su mayor debilidad y su mayor deseo

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Phil Ivey, el considerado por muchos como el mejor jugador del mundo, no es muy dado a eso de conceder entrevistas, pero parece que últimamente está empezando a cuidar un poco más su imagen.

Ivey habla sin miramientos de su mayor debilidad y sorprende a todos al cargar contra su propio estilo de juego, en vez de contra su ex mujer. Su mayor error en las mesas es «tomar las decisiones demasiado rápido. Muchas veces yo ya sé lo que voy a hacer, cómo voy a reaccionar ante determinados movimientos, pero a veces tomo malas decisiones y creo que si lo pensase un poco mas podrí­a tomar mejores decisiones. Hay que entrenar esto y forzarse a pensar esos 40 segundos extra para asegurarse de que estás realizando el movimiento óptimo«

Es verdad que con un talento innato como el suyo uno se puede permitir el lujo de no pensar tanto, pero el instinto no lo es todo y a partir de ahora intentará ser más cauto en las decisiones cruciales.

Menudo crack. 40 segundos, que tampoco hay que estar ahí­ piensa que te piensa.

En otra entrevista habló sobre su mayor deseo en el poker, que no es otro que ganar el Main Event de las WSOP®. Estuvo cerca en varias ocasiones, pero en 2003, Chris Moneymaker se cruz´0 en su camino y le eliminó en 10.º lugar.

Moneymaker llevaba ha dq y Ivey llevaba h9 s9. Ambos jugadores llegaron al all in en el turn en un board hq s6 sq c9. Increí­blemente, el river fue el sa y el futuro campeón ligó un full mayor y privó a Ivey de una victoria que llevaba su nombre.

«Mi carrera habla por sí­ misma, pero no me siento incompleto por no haberlo logrado. Quiero ganar el torneo más que nadie en el mundo, pero cuando te entrentas a miles de jugadores hay muchas cosas que necesitan ir por el camino correcto».

Su mejor actuación fue en 2007, cuando llegó a la mesa final y acabó 7.º, pero Ivey confí­a en que conseguirá mejorar ese resultado.

«Creo que podrí­a jugar un par de mesas finales más y finalmente acabar ganándolo. Hubo un año en que cerré el Dí­a 1 con 120.000 puntos. Luego, en el Dí­a 3, ligué un trí­oo de Treses contra un trí­o de Dieces del único jugador que tení­a más puntos que yo. Mala suerte».

Cada vez es más difí­cil ganar el Main Event y menos probable que lo haga un jugador de su época. Por mucha categorí­a que tenga Ivey, la tendencia es clara: los jovenzuelos son los que acaban haciéndose con la victoria.