Inicio World Series of Poker (WSOP) El origen del mal rollo entre las WSOP® y PokerStars

El origen del mal rollo entre las WSOP® y PokerStars

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En 2006, las principales salas de poker online de entonces (PartyPoker, UltimateBet, FullTiltPoker y PokerStars) generaron más del 40% del prize pool del Main Event de las WSOP® (unos 32 de los 82,5 millones de dólares) con los jugadores que llevaron a través de satélites y promociones.

PokerStars llevó al torneo un total de 1.624 jugadores (el 18,5% del field total), generando para la organización 1 millón de dólares de ingresos en rake y valores añadidos derivados de los gastos de los jugadores en Las Vegas (hoteles, comidas, dinero invertido en partidas de cash o en otros torneos…) o de haber promocionado las Series durante 5 meses en la sala.

PokerStars y las WSOP® parecí­an condenadas a entenderse, ya que ambas se retroalimentaban y producí­an ingresos. No obstante, la organización de las Series no acababa de ver con buenos ojos a la compañí­a de la pica roja, por motivos no demasiado claros.

Dan Goldman, exvicedirector de marketing de PokerStars, ha contado cómo fueron las relaciones entre los dos colosos del poker mundial antes y durante aquellas WSOP® de 2006.

En abril, la organización de las Series decidió «sacar a subasta» la publicidad de los tapetes de las mesas. PokerStars hizo una oferta de 10 millones de dólares e incluso mostró su predisposición a llegar a un acuerdo multianual. No obstante, PartyPoker (que era la lí­der del sector en aquel momento) consiguió el contrato a cambio de 19 millones por 2 años de presencia.

Pese al revés, PokerStars realizó un fuerte desembolso en productos de marketing para las Series. A iniciativa de Goldman, invirtió unos 730.000$ en los kits que iba a entregar a los jugadores y que llevaban prendas de ropa y complementos con la marca y la dirección de la sala.

Con todo esto cerrado, Goldman se personó en Las Vegas meses antes del inicio del Main Event para cerrar los detalles de la presencia de PokerStars en las WSOP®.

Allí­ se reunió con un dirigente de Harrah’s (la organización de las Series) para comentar la logí­stica del movimiento del dinero de los buy-ins de la Isla de Man hasta el Casino Rio; y este le dijo: «Quiero ser muy claro. No os necesitamos. Vosotros, los de PokerStars, habéis hecho dinero gracias a las WSOP®. No os vamos a poner las cosas fáciles«.

Y en julio estas palabras se convirtieron en un problema real cuando la sala se dispuso a pagar los 16,24 millones de dólares de los registros de los jugadores que habí­an ganado su entrada en ella. La organización les dijo: «No vamos a aceptar dinero de PokerStars, sino solo de los jugadores. Y no aceptaremos ni siquiera cheques«.

Goldman lo pasó realmente mal en Las Vegas, teniendo que trasladar 16 millones de dólares en efectivo para las inscripciones de los clasificados online.

No obstante, la tensión no acabó ahí­. Justo al inicio del Main Event se produjo un nuevo desencuentro. La organización comunicó prácticamente en el último minuto que iba a penalizar a todos los jugadores que llevasen en su ropa logotipos terminados en .com, expulsándoles del torneo sin devolverles el dinero.

La novedad le sentó como un tiro a Goldman, ya que todas las prendas y complementos del kit de branding de PokerStars llevaban el .com. No obstante, haciendo gala una gran capacidad de reacción y para evitar las expulsiones masivas compró docenas de rollos de cinta aislante para tapar el .com de los logos. Y se dedicó a correr por los pasillos y las poker rooms del Rio entregando la cinta adhesiva a los clasificados de PokerStars… Debió ser una pesadilla.

La edición de 2006 marcó un antes y un después en las relaciones entre los dos gigantes del poker. No obstante, unos meses después, el gobierno estadounidense aprobó la UIGEA (que prohibí­a las transacciones económicas hacia sitios de juegos online de azar) y el mundo del poker cambió en los EE. UU.

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