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Las malas rachas por Gonzalo García Pelayo

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– Ayer llegaste otra vez a las cinco de la mañana

– Déjame mamá. No me agobies que estoy pasando una mala racha.

Eso decí­a una letra de «Los tintos de verano», chirigota de Cádiz, hace unos cuantos años.
La mala racha ayuda a justificar casi todo y parece ser que incluso a pesar de su calificativo, a veces, son una solución bendita para contentarnos a nosotros mismos.

Si definimos a la SUERTE como LA DESVIACIÓN DE LA EXPECTATIVA, una mala racha serí­a la acumulación significativamente excesiva de eventos donde hemos quedado por debajo de lo que creemos merecer. Para eso hay que ajustar muy bien qué es lo que creemos merecer, cual es realmente nuestra verdadera expectativa.

Si jugamos con un dado y pretendemos que nos salga el cuatro, sabemos que nuestra expectativa será verlo una de cada seis tiradas. ¿Qué serí­a una mala racha? Pues no verlo en más de dieciocho lanzamientos. Si con dieciocho veces tirado esperábamos ver tres veces nuestro cuatro es a partir de este menos tres (- 3) donde ya podemos empezar a hablar de mala suerte significativa. Es decir harí­a falta que la carencia sea superior a los tres ciclos negativos.

En general creo que debemos hablar de mala racha cuando un evento se produce con menos del 5% de probabilidad (0.05).

Efectivamente que no te salga nada del dado en 16 tiradas es algo más de ese 5 y por eso la cosa se empieza a poner fea si llegamos a los 18 lanzamientos que ya solo llega al 3.75% de posibilidad de que ocurra solo por suerte.

La herramienta aquí­ serí­a calcular la binomial de evento.

Si tu expectativa en el póquer es ganar 19 dí­as de los 30 de un mes le dejas a los rivales 11 de 30. Si calculas la binomial de sus posibilidades vemos que ganar 16 veces en el mes estarí­a sobre el 4.62% luego una mala racha serí­a cuando en un mes solo has ganado 14 veces en vez de las 19 esperadas. Ahora bien, sabemos que un 5% es equivalente a una vez de veinte luego serí­a normal que en el plazo de dos años (24 meses) perdieras una vez al ganar solo 14 veces y ellos 16. Eso serí­a lo normal. Una mala racha serí­a si en ese plazo de tiempo ésto te ocurriera más de tres veces.

Hay que considerar que si realizas una misma acción cien veces seguidas te deben ocurrir las cosas que sólo tienen un 1% de probabilidad. Parece increí­ble que tútengas 99% y falles pero es que en cien veces el 1% tiene derecho a existir. Por eso si en un torneo de larga duración te enfrentas con pareja superior a otra inferior (ases contra jotas, por ejemplo) siete veces lo lógico es que pierdas una de las veces ya que el rival tiene un 15% de ganar la mano. La cosa es ya preocupante si pierdes tres o más veces de esas siete ocasiones en las que la ventaja del 85% está de tu parte.

Y por supuesto hay que mirar también si en esa mala racha ha habido mezcla de mal juego, quizás provocado por la rabia de perder esos encontronazos primeros. En ese caso estás falseando tu verdadera expectativa y, aunque exista esa mala suerte, no todo el resultado negativo se debe a ella.

Hay que ser duro consigo mismo y comprobar que una serie de malos resultados consecutivos son debidos realmente a una sucesión de momentos significativos de mala suerte. Eso no puede pasar siempre e incluso es lógico que pase alguna vez.

-No me agobies que estoy pasando una mala racha, lo debes utilizar, entonces, sólo con parientes muy cercanos.

Gonzalo Garcí­a-Pelayo

Artí­culo original aparecido en el número 7 de la revista Planet Póquer

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