Jacob Bazeley es más conocido como jugador en vivo que como jugador online, pero el pasado fin de semana demostró que tampoco es manco en los tapetes virtuales. A sus 1,3 millones de dólares en torneos en vivo, donde destacan 3 mesas finales en las WSOP®, hay que sumar ahora un 2.º puesto en el Sunday Million (170.000$).
Lo curioso no es que haya llegado al heads up del torneo online más importante, sino la manera en que lo hizo. Bazeley estaba jugando el Evento #41 – $500k Playboy Tournament del LA Poker Classic, donde nuestro David Cabrera está teniendo un papel destacado, pero las cosas no le fueron muy bien. Cayó eliminado muy pronto y se puso a beber a eso de las 6 ó 7 de la tarde.
Su amigo Ryan Tepen también estaba jugando y consiguió llegar a la burbuja. A eso de las 2 de la madrugada se reencontraron en la habitación del hotel y empezó a fraguarse un descabellado plan.
«Estaba en la habitación a punto de desmayarme y apareció Tepen. Venía a buscarme para ir a tomar un par de copas y le dije que sí«, cuenta Bazeley.
Una vez en el bar, Tepen sugirió ir hasta México para jugar online. Al principio, Bazeley se negó, pero «después de 5 copas» cambió de idea y le dijo: «Vamos a Rosarito«. Cogieron el coche bien cargados de combustible, tanto el coche como ellos, y 3 horas más tarde estaban en México. Durmieron 2 horas y venga a jugar al poker.
Bazeley no estaba ni mucho menos al 100%.
«Tuve una especie de bad beat después de dormir sólo dos horas. Estaba bastante somnoliento. Me las arreglé para perder el stack inicial y una recompra del Warm Up en apenas unos segundos. Estaba bastante desmoralizado porque no suelo tener más de un par de buenas oportunidades para jugar online».
No desistió. Se abrió 8 mesas y se puso a jugar.
«En mitad de la jornada sólo había cobrado en un torneo y creo que tenía 4 mesas abiertas cuando comenzó el Sunday Million. A partir de ahí fue sólo una mesa. Estaba tan cansado que mi cerebro se contentaba con una única mesa y si iba a ser una sola mesa, entonces era el torneo en el que había que hacerlo bien«.
Bazeley fue mejorando su stack poco a poco y 4 horas más tarde estaba en la mesa final, en la que también estaba su amigo Sean Getzwiller. Había estado esperando toda su carrera por una mesa final como ésta y era el momento de poner el broche final».
«Una vez que empezó el juego sabía perfectamente qué hacer. Sentí que todo iba a suceder tal y como yo pensaba. La mitad de los jugadores eran amateurs, gente que se ve en situaciones en las que nunca se había planteado que iba a estar. Lo único que tenía que hacer era evitar las minas y recoger buenos spots contra los buenos jugadores».
Al final, Bazeley se jugó el heads up contra su colega Sean Getzwiller y perdió, pero estaba muy orgulloso y no es para menos.
«Hacía mucho que no jugaba online, así que fue algo loco e inesperado. Fue como un sueño«.
¿Volveremos a verle más a menudo en las mesas online? Parece que no será este domingo, salvo que le vaya muy mal en el World Poker Tour La Poker Classic que comienza este sábado.
