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Listas negras, retos y declaraciones encendidas en el Sálvame del póker, Hustler Casino Live

Garrett Adelstein rompe su retiro temporal para contestar a todos los rumeros que han venido surgiendo sobre él a raíz de la ya famosa mano de J4 en Hustler Casino Live.

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Hustler Casino Live, el canal que retransmite partidas de high stakes desde el casino del mismo nombre en Los Ángeles, ha podido crecer a velocidad vertiginosa explotando una vertiente del póker no demasiado trillada fuera del circuito de youtubers como Joey Ingram o Doug Polk, que es la crónica rosa del póker.

El verdadero alcance de este tipo de contenido se pudo comprobar a raíz de todo el revuelo generado a raíz de la irrepetible mano del call con J4 de Robbi Jade Lew a Garrett Adelstein, que alcanzó y monopolizó las portadas de todo tipo de páginas relacionadas con la información sobre nuestro juego.

Seis meses después, todavía colean las consecuencias de aquel día. Ni el programa ni sus protagonistas han podido dejar atrás aquella situación, y mucha gente alrededor de ellos tampoco tiene intención de permitir que caiga en el olvido, pues sigue generando un número ingente de clicks a día de hoy.

En el tiempo transcurrido desde el suceso, el centro de gravedad de la polémica se ha desplazado desde Robbi Jade Lew, acusada de hacer trampas, a Garrett Adelstein, al que se le acumulan las polémicas acerca de su uso del poder de atracción que tenía sobre la audiencia para su propio beneficio.

Adelstein, que fue agasajado con un hilo que permaneció durante meses en la portada del foro de noticias de 2+2 preguntando si sería el mejor jugador de cash del mundo, es ahora objeto de los dardos de la dirección, los compañeros y la audiencia del programa.

Tras muchas semanas desaparecido, Adelstein ha decidido hacer frente a todos estos comentarios en dos entrevistas publicadas al alimón por Poker.org y Doug Polk. que la página web acompaña además de una útil cronología de los ataques de los que ha sido objeto el jugador últimamente.

Adelstein era la estrella de HCL pero…

Uno de los temas que han agitado a Adelstein es la afirmación de que su supuesto retiro voluntario de las partidas contra sus antiguos rivales de HCL escondía una verdad más agria, que es que la gente no le quiere ya en la mesa.

Nick Vertucci, uno de los copropietarios de la productora que realiza HCL, dijo en un podcast: «Nuestros jugadores no quieren que vuelva. Todo el mundo puede ver que las partidas son más grandes ahora. La gente trae más dinero a la mesa porque Garrett no está allí«. Su socio Ryan Feldman tuvo que salir a apagar el incendio: «Garrett no está vetado. Quiero que quede muy claro«.

La versión del jugador, repetida en ambas entrevistas es esta: «Cuando se publicó el informe sobre la investigación interna acerca de las posibles trampas en la mano del J4, Nick, Ryan y yo convenimos en que volveríamos a colaborar en el futuro, pero yo no tenía ni la motivación ni el más mínimo interés ya no de aparecer en HCL, sino de jugar siquiera a ningún tipo de partida de póker«.

Hablando de vetos, ¿Adelstein elegía sus mesas?

«Garrett siempre fue muy quisquilloso acerca de las alineaciones. No le gustaba jugar contra un grupo complicado de pros«. Esto siempre fue un problema para Feldman que » tenía que estar haciendo cábalas constantemente para tenerlos contentos a todos. Siempre haciendo malabares para tenerle contento y, a la vez, encontrar a la gente adecuada. La verdad es que él era la estrella y el que atraía a los espectadores«.

«Nik Airball», que es una de las estrellas emergentes del show, favorito de una parte del público que disfruta de la tensión que provocan sus malos modos y su nulo respeto a los rivales, apoya la tesis pero libera de responsabilidad a Feldman: «He visto que mucha gente culpa a Ryan de montar partidas blandas. Garrett tiene mucho poder, y utiliza su enorme influencia como estrella del programa para conseguir la silla más ventajosa del show. Ryan es el que lleva el negocio, y lo único que busca es darle a los fans lo que quieren».

Parece ser el modus operani habitual de Adelstein. Otro regular en las partidas de Los Ángeles, Lynne Ji, asegura que «me habían dicho que tenía una plaza de última hora reservada para una retransmisión en Live at the Bike. Me presenté y todo el mundo pareció alegrarse de verme, excepto Garrett, que rápidamente me informó de que no me dejarían jugar. Me resistí, pero al final perdí mi asiento. Creo que lo que me molestó fue su falta de sinceridad. Siempre había sido amable conmigo, pero no se lo pensó dos veces a la hora de impedirme jugar cuando le convenía.

Para Adelstein resulta imposible negarlo, pero asegura que «elegir los invitados a cada partida es un proceso en el que colaborábamos Ryan y yo. Decir que yo me preparaba las mesas sería muy, muy exagerado«.

Estuvo más contundente aún en su charla con Polk. «Y una mierda. Nadie puede forzar a Ryan Feldman a hacer algo. Él y Nick tienen varios negocios y vías de ingreso diferentes en el mundillo del póker, y Ryan siempre intenta hacer lo mejor para Ryan. Y eso también era lo mejor para mí en ciertas situaciones«.

La empresa no veta a Adelstein, pero ¿y los jugadores?

Feldman ha llegado a comentar que los sucesos alrededor del tan traído programa del J4 fueron, para algunos, la gota que colmó el vaso.

«Primero, Garrett es muy bueno. Ha ganado un montón de dinero en las partidas.

Segundo: Después del modo en que manejó al situación tras la mano del J4 con Robi Lew, a muchos jugadores le ha quedado un mal sabor de boca. 

La combinación de estas dos cosas ha dejado fuera de juego a mucha gente. Nos han venido muchos jugadores a HCL diciendo que no quieren volver a jugar con él. Cuando esto empezó a suceder, se me complicó enormemente la tarea de montar partidas que cumplieran los requisitos de Garrett«.

Personalizando en uno de ellos, un jugador llamado Ben Lee, este parece ser el sentir general de sus posibles rivales: «Yo juego por diversión. No es mi trabajo. Nunca me dedicaría a jugar constantemente contra esos pros. Eso solo lo haría un estúpido. Pero me encanta retarme a mí mismo a enfrentarme a jugadores buenos que tengan buen ganr y buen perder. Garrett no es así. Es un francotirador, egoísta y cínico. Si pierdo contra él, es lo normal, Pero, ¿y si le gano, dirá que he hecho trampas?¿Pedirá que le devuelva su dinero? En este punto, ninguno de nosotros lo sabe«.

Para Adelstein, el problema nunca ha sido cómo se toma él una derrota, sino que en aquella mano le estaban haciendo trampas. En las dos entrevistas publicadas ayer se ha reafirmado en sus acusaciones.

«El escenario más factible sería que alguien que estaba en la habitación donde se realizaba el programa le diera información sobre las cartas de alguna manera a uno de los jugadores. No hay manera de que una investigación interna probara algo así, por eso los resultados fueron en gran parte inconclusos. Sigo creyendo que tiene todo el sentido.

 Yo la oigo en todos los programas a los que va, y siempre acabo pensando en el miniraise del turn. Siempre coincidían ese tipo de cosas en manos en las que ella iba por delante«.

«Entiendo a toda esa gente que mira por sus intereses y le da la oportunidad a Robbi para volver a jugar. Tú, Doug, Live at the Bike… Todavía no me explico como PokerGO le dio un premio por eso y le permitió dar un discurso en su gala…» -la mano ganó una votación del público y no es responsabilidad directa de PokerGO, aclararon en la entrevista-.

«Yo no quiero ser de nuevo una plataforma para su fama, ya ha tenido sus quince minutos de gloria. ¿Qué habría que hacer con el dinero? Pues no lo pienso devolver. Nunca me lo planteé y nunca he tenido dudas al respecto. Me hicieron trampas en esa mano. Punto«.