Más vale caer en gracia que ser graciosa. Esta frase podría resumir la vida de Lacey Jones, jugadora de poker profesional, estudiante de Derecho, camarera, modelo, reportera y presentadora. Desde 2006 ha jugado algunos torneos internacionales, casi siempre patrocinada. Apenas suma premios por 23.920$, con 2 cajas en sendos Ladies Events de las WSOP®, pero aún así es una de las caras más atractivas y conocidas del mundo poker.
Lacey, cuya cuenta de Instagram es un espectáculo de sensualidad, ha concedido recientemente una entrevista en vídeo, en la que ha descubierto muchos detalles de su vida, desde que aprendió a jugar al poker hasta la actualidad.
Lacey ha tenido mucha varianza positiva en su vida.
Esta es la entrevista:
A continuación, os resumimos sus declaraciones.
Lacey aprendió a jugar al poker con su familia en verano, como si fuera un juego de niños.
Siguió jugando al poker en el instituto, repartiendo estopa a los jugadores de fútbol americano.
Después, trabajó como camarera en sus tiempos universitarios y siguió jugando al poker. Sacó mucho más dinero en las timbas nocturnas que trabajando, por lo que acabó dejándose el trabajo del bar, para seguir jugando al poker y concentrarse en sus estudios de francés y Ciencias Políticas.
Tras terminarlos, en lugar de dedicarse a la enseñanza, prefirió tomarse un tiempo para realizar algún viaje y, después, empezó a trabajar como modelo para marcas como Nike, Sony o Carolina Herrera.
Tras la muerte de su hermana en un accidente de coche, se fue a vivir una temporada con su padre a Las Vegas. Después, marchó a Los Ángeles, donde alternó su trabajo como modelo con apariciones en TV shows y en anuncios. Con el dinero que ganó se compró una casa cerca de la playa, el sueño de toda su vida. Y entonces volvió al poker.
Su agente organizó algunas partidas caseras y volvió a disfrutar del juego. Conoció a mucha gente y la invitaron, al igual que a otras modelos, a jugar un torneo benéfico. Hizo un buen papel en él y al poco tiempo la contactó Absolute Poker para que jugase con su patrocinio el Ladies Event de las WSOP®.
Al jugarlo se dio cuenta de que podía conseguir buenos resultados en el poker. Tras el Black Friday, fue despedida de Absolute, pero comenzó a trabajar de reportera y presentadora para las WSOP®.
Después se fue con su novio, que era jugador, a Asia, a jugar en Macao y a vivir en Hong-Kong. Y finalmente decidió casarse, fundamentalmente por sus padres.
Esta es la vida de una mujer hecha a sí misma, que ha tenido mucha varianza positiva.







