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El jugador más desafortunado y con más suerte del mundo

Andreas Hoivold es un pro noruego de 41 años, que tiene un tí­tulo del EPT y suma 1,72 millones de dólares en premios en vivo.

No obstante, no todo son «luces». A lo largo de su vida ha tenido que vivir muchas circunstancias adversas, tal como ha comentado en una reciente entrevista concedida a PokerListings.

A los 21 años sufrió un grave accidente de coche, que le dejó secuelas crónicas. «Me rompí­ prácticamente todos los huesos del cuerpo. Estuve mucho tiempo ingresado en el hospital y me condenaron por matar a otra persona con el coche».

Hoivold estuvo 3 meses en el hospital y 9 en una silla de ruedas antes de ingresar en prisión, donde estuvo 5 meses por conducción temeraria y homicidio involuntario.

Durante su estancia en la cárcel, salió de ella en varias ocasiones para ser tratado de sus lesiones y ello le trajo nuevos problemas. Fue acusado de introducir drogas en la prisión. Pasó el mal trago de tener que desnudarse por completo cada vez que entraba y salí­a de la prisión. Y en una ocasión, incluso fue recluido, desnudo, durante 9 horas en una celda de aislamiento. Hoivold fue el principal sospechoso hasta que unas semanas más tarde, los investigadores descubrieron que la culpable era la abuela de uno de los reclusos.

Tras cumplir su condena y salir de la cárcel, las cosas mejoraron para el nórdico, que pudo disfrutar de la compañí­a de su hijo recién nacido. No obstante, todo se torció de nuevo ya que su bebé murió a los 3 meses y su vida se convirtió de nuevo en una pesadilla.

Hoivold pilló una depresión y los opiáceos, que tomaba con receta médica para aliviar los dolores de sus lesiones, se convirtieron en su principal fuente de angustia. El pro estuvo mucho tiempo enganchado a la morfina.

Finalmente, consiguió remontar y salir del agujero en el que estaba gracias al poker. Su rendimiento en las mesas se disparó una vez estuvo completamente rehabilitado de su adicción. Aun así­, tuvo dificultades, dado que el poker es ilegal en Noruega.

Hoivold empezó jugando online. Sin embargo, entre 2006 y 2007, el jugador enganchó una racha bestial en vivo, que le llevó a ganar el Norwegian Championship y la Tallinn Challenge Cup, y a quedar 3.º en el Poker Million ($250k). Gracias a este resultado, consiguió un patrocinio para jugar el EPT de Dortmund y lo ganó ($880k) en marzo de 2007.

En 4 o 5 meses, su vida cambió, al ganar $1,1m en premios en torneos presenciales. Por ello, decidió seguir jugando al poker de forma profesional. Dejó Noruega y se instaló en Las Vegas.

Allí­ conoció a una mujer y se casó, pero todo salió mal y acabó divorciándose a los dos años.

De nuevo libre, Hoivold volvió a centrarse en el poker y tiene una visión optimista de la vida.

Su lema es: «Sé amable con la gente».

Hoivold tiene las cosas muy claras. Es quien es y está vivo, en gran medida, gracias al poker y a él dedica prácticamente su vida. Se ha marcado como objetivo conseguir una nueva victoria en un gran torneo, en el Aussie Millions o en las WSOP®.

Al escandinavo le gustan las emociones fuertes y es especialmente agresivo en las mesas. Así­ mismo, siente pasión por la velocidad y practica esquí­ acuático o conduce coches deportivos. «Me hace sentirme vivo», ha declarado.

Su propósito en la vida es «volver a ser feliz de nuevo«.

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