Phil Ivey no es tan parlanchín o comunicativo como Daniel Negreanu, pero sí un baller vacilón.
Pocas horas después de ganar 4 millones de dólares en el Aussie Millions 250k Challenge (cerrando así el «pico» a todos los que decían que estaba «busto»), se animó a condecer una entrevista a Pokercast 2+2.
En ella, Ivey tocó muchos temas interesantes, como su experiencia en las mesas presenciales más caras del mundo, su querido proyecto de escuela de IveyPoker o las apuestas más extrañas que ha hecho desde que es jugador profesional.
Ivey comenzó su entrevista haciendo un balance de su victoria en el High Roller de Melbourne. Se sobró bastante al afirmar que la mesa final había sido muy tranquila y que, pese a enfrentarse a muchos de los mejores jugadores del panorama internacional y a que había mucho dinero en juego, el torneo había sido fácil para él.
También explicó que no es partidario de permitir que se hagan muchos rebuys en los Super High Rollers: «A mí no me convencen. No los hago, a menos que caiga eliminado en los primeros niveles. No creo que sea rentable hacerlos a largo plazo».
Le gustó la limitación de tiempo de decisión aplicada en el Aussie Millions, para evitar la ralentización excesiva del juego por algunos jugadores. No obstante, se mostró algo más permisivo con esta práctica en las mesas finales, donde las decisiones son más importantes y tienen grandes implicaciones económicas.
Sobre las partidas de high stakes, dijo que las de Macao son sus favoritas, poniendo a caldo las de la ciudad del pecado: «En Las Vegas no hay mesas de los niveles que me interesan. La acción está en Macao y algo en Londres».
De cualquier forma, Ivey ha afirmado que las mesas no son tan buenas ahora como hace un tiempo: «En ellas hay hombres de negocios riquísimos, personas que han logrado el éxito, muy inteligentes, que han mejorado mucho desde hace un año. Es cierto que los profesionales seguimos teniendo ventaja, pero antes todo era más fácil».
También ha dicho que no es sencillo encontrar un asiento en las mejores mesas, ya que hay que conseguir la simpatía y la confianza de las personas que las organizan.
Ivey se ha declarado un apasionado del poker: «Me gusta tanto jugar al poker que pruebo todas las modalidades que van saliendo, con la intención de dominarlas. Por eso adoro las World Series of Poker y me registro en los torneos de otras modalidades diferentes al Texas Hold’em, aunque los prize pools sean bajos, y pese a que jugar cash me resultaría mucho más rentable».
El «Tiger Woods del poker» cerró la entrevista comentando una prop bet escandalosa que hizo con Joe Cassidy y que le permitió ganar 200.000$ arriesgando solo 1.000$. Cassidy le dio esas odds en un campo de golf, pensando que Ivey no podría acertar un tiro casi imposible. Phil golpeó la bola y esta acabó colándose en el hoyo. Al darse cuenta de que Cassidy estaba prácticamente llorando, dejó de celebrar el acierto y compadeciéndose del underdog, le dijo que le podía pagar la deuda cuando tuviese suficiente dinero… Genio y figura.
