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El imparable auge del poker en vivo resucita el escandaloso Partouche Poker Tour

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El nombre de la familia Partouche es bien conocido en la industria del juego en Francia. Varias generaciones de sus miembros han formado parte de la dirección de una compañí­a que posee casinos por todo el paí­s vecino.

Su máximo responsable, Patrick Partouche, es un enamorado del poker, por lo que nuestro juego estuvo llamado a tener un papel muy importante en su estrategia empresarial. Creó una de las primeras salas online de Francia, que llegó a conseguir licencia en otros paí­ses francófonos, como Bélgica.

Donde Partouche logró su éxito más arrollador fue en el poker en vivo. El Partouche Poker Tour se disputó entre 2008 y 2012. Las grandes estrellas del poker estadounidense viajaban para jugarlo, y entre sus campeones se cuentan Sam Trickett, Vanessa Selbst u Ole Schemion. Para la Selbst y para «wizowizo», en su momento, el tí­tulo del PPT fue el espaldarazo a sus carreras, la victoria que les consagró entre la élite del poker.

En un escueto tuit, que ha cogido de sorpresa a toda la comunidad gala, Partouche ha dejado caer que el PPT vuelve a la vida.

Con todos los antecedentes positivos que hemos comentado hasta ahora, parece que esta podrí­a ser una excelente noticia para el poker europeo. Empero, si tu memoria alcanza hasta aquellos años, seguro que sabes que los sucesos más llamativos asociados al PPT son de todo menos alentadores.

El PPT abrazó de manera incontrolada la tendencia más extendida en el marketing del poker en vivo de aquella época: hnchar los garantizados hasta el infinito. En su apogeo, el PPT ofreció un garantizado de 5.000.000€ para el Main Event de su etapa final. Ese era el gran atractivo que levantaba de sus cómodas sillas a los Negreanu, Phil Ivey, Patrik Antonius y compañí­a.

Todo el poker francés se benefició del prestigio que adquirió el PPT. La alianza entre el Tour y Winamax para ofrecer satélites para el circuito tuvo parte de culpa en el éxito de la nueva sala y en su sorprendente victoria sobre Pokerstars en el pulso por el tráfico online al norte de nuestra frontera.

En el que fue el último torneo del Tour, en 2012, los ojos de los jugadores no paraban de posarse en los monitores que iban recontando los registros, pues se anticipaba un importante overlay que no iba a distar mucho del millón de euros.

Al cierre del registro, para pasmo del personal, la organización anunció un prizepool de poco más de 4.200.000€. Los gritos y abucheos de la concurrencia forzaron la aparición en escena del mandamás de Partouche, que tuvo el cuajo de afirmar que nunca se trató de un premio garantizado, sino de una estimación que finalmente no se logró cumplir.

Rauda y veloz, la comunidad confluyó en las redes y los foros para desmontar las mentiras de la organización. Con la ayuda de los aficionados, se descubrió que los casinos Partouche habí­an modificado la publicidad incluida en su página oficial para intentar tapar la innegable verdad. Habí­a numerosas pruebas, pantallazos y copias de imágenes que demostraban que la palabra «garantizado» fue empleada en numerosas ocasiones durante la promoción del evento. Hasta se pudo aportar un ví­deo de un responsable del circuito afirmando en un programa de televisión que el premio era garantizado.

El escándalo fue mayúsculo. En el colmo del descaro, Patrick Partouche tomó el micrófono y se subió al estrado para repetir ante todos sus clientes que el premio nunca estuvo garantizado; que, aún así­, iba a aportar el dinero que faltaba hasta la cifra escrita en los carteles y para declarar, ofendido, la muerte del circuito.

La losa de semejante estropicio provocó el cese de actividad de los casinos Partouche en el circuito. El oropel de sus estrellas invitadas y sus premios millonarios habí­a ocultado hasta entonces todas las irregularidades que habí­an denunciado sus usuarios durante años; rake desmesurado en el cash, partidas sospechosas o la negativa a tomar represalias contra varios jugadores que hací­an trampas evidentes en sus torneos. Un año más tarde, en 2013, Partouche cerraba también su sala online.

¿Qué quiere decir entonces la vuelta del PPT? Si lo quieres mirar por el lado bueno, es un signo de salud del poker en vivo. Muy bien tiene que estar la cosa para que Patrick Partouche esté dispuesto a volver a dar la cara, sabiendo la que se le va a venir encima.

Lamentablemente, un importante nada desdeñable de la comunidad se ha mostrado siempre demasiado generoso a la hora de perdonar este tipo de cosas si se atisba algún tipo de beneficio futuro. Luego, vuelven los lloros.

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