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Gus Hansen cree que los brazaletes están sobrevalorados

Gus Hansen es un grande del poker, de eso no hay duda, pero no es un jugador que se deje ver demasiado por las World Series of Poker®. Lleva 11.218.597$ ganados en torneos en vivo en toda su carrera, pero sólo una parte pequeña de esos beneficios proviene de las WSOP®.

De hecho, no fue hasta 2010 cuando ganó su primer y único brazalete. Fue en el evento High Roller Heads Up Championship de 10.000-£ de buy in y ni siquiera fue en Las Vegas, sino en las WSOPE® de Londres.

En el World Poker Tour acumula 3 victorias y un total de 7 mesas finales. Es el que más tí­tulos tiene, empatado con Juan Carlos Mortensen, y también consiguió importantes victorias en el Ausie Millions, pero parece que las WSOP® no suscitan el mismo interés en él.

«El hecho de ganar mi primer brazalete no fue gran cosa. Lo bueno es que en el futuro ya no tendrí­a que responder a preguntas estúpidas acerca de no haber ganado ningún brazalete. La verdad es que no destaco en la lucha por los brazaletes. No juego muchos torneos. Me llevarí­a 5 puñeteros años y tendrí­a que jugar 15 eventos por año para tener la oportunidad de ganar muchos brazaletes. Resulta obvio, porque habré jugado unos 50 eventos y no he ganado demasiados».

«Yo preferirí­a ganar un premio de 2 millones sin brazalete que un premio de 500.000$ con un brazalete. No me parece tan importante. Para mí­, derrotar a 700 jugadores es un logro mayor que vencer a 150 jugadores y conseguir un brazalete. No es como en el tenis, donde hay torneos de Grand Slam. Es difí­cil ganar un Grand Slam y es por eso que sólo lo consiguen los jugadores de primer nivel mundial. En el poker, cuanta más gente hay en un torneo, más difí­cil es ganarlo. Por eso siempre digo que el Main Event de las WSOP® es el evento más importante del año y que está a años luz del segundo más importante. El Main Event es lo más grande que existe en el poker. Obviamente, el ganador también se lleva un brazalete, pero lo importante es que para ganar hay que jugar muy buen poker durante un largo perí­odo de tiempo y también tener bastante suerte».

La suerte es importante y está bien tenerla en cuenta. Cuando Hansen ganó su brazalete la suerte estuvo de su lado en más de una ocasión. En la 3.ª ronda se enfrentó a Phil Ivey. Tras una guerra de subidas y resubidas salió el flop . Ivey se dio un check y Hansen se movió all in. «El Gran Danés» llevaba y Ivey iba por delante con su . En el turn cayó el y Hansen consiguió eliminar a Ivey y pasar a la siguiente ronda.

En la final contra James Collopy también estuvo bendecido por la diosa fortuna. En un flop Collopy apostó 78.000 puntos y Hansen hizo call. Al caer el en el turn, Collopy se dio un sospechoso check y pagó la apuesta de 128.000 puntos de Hansen. El river fue un , Collopy volvió a pasar y pagó al momento el all in de Hansen. Collopy levantó y Hansen enseñó .

Hansen reconoce que tuvo suerte, pero también quedó contento por la forma en que jugó esas manos. En aquella época, Hansen estaba probando algunas estrategias nuevas y una de ellas consistí­a en limpear un gran número de manos.

«Todaví­a no he renunciado a mi estilo limper. Puede ser difí­cil jugar cuando siempre ves el flop contra alguien que tiene la posición, pero creo que la clave de un buen jugador es no reducir tu juego a una única opción. Todo está permitido. Se puede subir, limpear, foldear. A veces limpeas, a veces foldeas, a veces subes y otra veces subes por 4 veces el valor de la ciega. Es importante tener un arsenal completo de variantes«.

También es importante adaptarse a tus rivales y a los nuevos tiempos. Si un jugador no está en constante evolución, los más jóvenes se lo comerán con papas.

«Creo que soy mejor jugador de lo que era en aquel entonces, pero como en cualquier deporte, ya sea un deporte mental o no, también lo son mis adversarios. Si me pones ahora mismo en 1985 no tardarí­a muchos años en ganar 15 brazaletes. No estaban acostumbrados a lo que la gente está acostumbrada ahora. Creo que el salto de 1985 a 1995 fue significativo, pero mucho más pequeño que el salto de 1995 a 2005. El salto en el nivel de habilidad ha sido aún mayor entre 2005 y 2013. Yo no habrí­a sido capaz de ganar los WPT que gané en el 2003 o 2004 con aquel estilo de juego si se disputasen en la actualidad. El juego ha evolucionado y hay que evolucionar con él o de lo contrario vas a estar en el lado de los perdedores».

Más claro agua y estoy de acuerdo en prácticamente todo lo que dice, pero el mercado manda y los brazaletes son lo más. Que nos lo digan a los españoles, que estamos deseando pillar uno de una vez por todas. Posiblemente, si hubiese ganado más brazaletes los valorarí­a de otra manera. Hansen no está pasando por sus mejores momentos como jugador, pero no estarí­a mal que lograse algo importante en el Main Event de este año. Pasó con 17.975 puntos, que no son muchos, pero queda todo una eternidad por delante. A ver qué ocurre.

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