Inicio Frikadas Gus Hansen asoma por las high stakes y trolea a Dan Cates

Gus Hansen asoma por las high stakes y trolea a Dan Cates

Gus Hansen ha vuelto a aparecer por sorpresa en las high stakes de PokerStars, para jugar un poco de Pot Limit Omaha Hi-Lo

Es una pena que una anecdótica visita de Hansen a las mesas tenga que ser noticio, con lo que llegó a ser este caballero en el poker online, pero es así­. La gente no quiere dar por perdido a Gus. Si el mayor perdedor de la historia del poker online abre una mesa, en la mente de los aficionados abren una ventanita a la esperanza de que una época de bonanza revedezca las high stakes.

El «Gran Danés» dijo adiós al poker diario hace más de dos años. Muerto el proyecto de The Professionals, que le unió a Tom Dwan y Viktor Blom en un intento de reflotar Full Tilt, la magnitud de sus pérdidas hizo reflexionar a Gus, que empezó a replantearse su futuro en el poker online. Hansen se logueó por última vez en su sala de referencia en diciembre de 2014.

El resto de aquel mes de diciembre lo pasó batallando con la idea de establecerse en PokerStars, como hizo en 2011 después del Black Friday, y desempolvó su cuenta «broksi» para unas cuantas sesiones, pero no cuajó. En 2015, Hansen se conectó tan solo una vez o dos al mes, hasta que en junio de 2015 se hizo el silencio definitivo.

Gus no verbalizó su abandono del poker hasta bien entrado el 2016, en una entrevista concedida a una televisión danesa. Sin embargo, nadie pierde la esperanza de recuperar a una figura tan importante en la historia del poker, parte del reparto de los mejores shows de televisión sobre nuestro juego, autor de éxito con su libro «Every hand revealed», bastión de las primeras temporadas del EPT y hombre récord del WPT durante muchí­simos años.

Una súbita explosión de actividad nos cogió por sorpresa a todos en verano de 2016, cuando combinó varias visitas a la Bobby’s Room y unas cuantas conexiones a PokerStars, y el optimismo nos impulsó a preguntarnos si Gus estaba preparado para regresar a las mesas. Pero no, toca hacerse a la idea de que, ahora, Hansen es un jugador recreacional, que de vez en cuando se reúne con los viejos rivales en Las Vegas o cede al impulso de abrirse el lobby de PokerStars -su último login databa de mediados de enero-.

Al igual que se han percatado de la reaparición de «broksi» los aficionados a las high stakes y trackers como Highstakesdb, también lo han hecho los regulares, y aquí­ es donde entra en escena don Daniel Cates, «jungleman12».

No es ningún secreto que Gus Hansen es un tipo que tiene bastante buen humor, pero que también tiene un pronto interesante que le ha metido en algún que otro altercado sonado, alguno muy reciente. Cates, sabiendo que la oportunidad podí­a ser de oro, se lanzó de cabeza a por Hansen, intentando llevárselo a un terreno que él consideraba más adecuado . Quizá «jungleman» consideró que tení­a mejores opciones de pelar a Gus en las mesas de Badugi, e intentó picar a Gus para que le siguiera hasta allí­ con la excusa de enseñarle a jugar.

O al menos, algo parecido, porque intentar descifrar a Cates, que ni es el tipo más simpático ni el más expresivo del mundo, cuesta una barbaridad, Hansen tampoco lo entendí­o muy bien, pero el chat de «jungleman12» le dio al danés una opción perfecta para trolear a su rival.

Cates: Badugi, es algo a lo que pocos profesionales han jugado. Por cierto, deberí­as ser amable conmigo, o serí­as 80.000$ menos rico., porque eso es lo que me cuesta más o menos ayudarte.

Hansen: Eres taaaaan raro. Yo podrí­a ayudarte a echar un polvo, pero eso me costarí­a mucho más que 80.000$.

Hansen jugó apenas 240 manos, con una sesión ganadora y una perdedeora. La cruz del danés es que los números rojos siempre solí­an ser mayores que los verdes cuando encadenaba dos sesiones así­, y esta vez no fue la excepción. 2017 es otro año perdedor en la carrera de Gus, que ha aportado unos 70.000$ a la hucha de las high stakes.

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