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Las grandes decepciones de 2013

2013 ha sido un año de grandes alegrí­as para los jugadores españoles y para el poker en general, pero también ha sido un año decepcionante en muchos aspectos. Han ocurrido cosas malas y otras buenas no han llegado a suceder. Nos hemos quedado a las puertas de la gloria en algunas ocasiones y en lí­neas generales, seguimos luchando contra viento y marea para que el poker goce de la mejor salud posible. Nadie es perfecto y hemos querido repasar algunos de los acontecimientos más frustrantes del año. No está de más recordarlos si con eso conseguimos que se vuelva a repetir la historia.

Eurovegas

Sólo de pensar en la forma en que Sheldon Adelson nos tomó el pelo a todos me pongo malo. Era un proyecto con luces y sombras, pero atractivo al fin y al cabo. Iba a ser la mayor inversión de capital extranjero en la historia de España e iba a generar cientos de miles de empleos, pero las exigencias del magnate eran muy exageradas. Primero que si Madrid o Barcelona, las tasas, el fumeteo, p’arriba, p’abajo y venga a marear la perdiz hasta que la cuerda se rompió. Me pregunto si es verdad que tení­a pensado montar Eurovegas en España o si era sólo un tanteo de terreno para presionar a otros posibles destinos. Sea como sea, nuestros polí­ticos siempre ahí­, haciendo las cosas bien e inspirando confianza.

International Stadiums Poker Tour (ISPT)

Iba a ser el torneo de los records, un acontecimiento único con premios millonarios y un formato rompedor en un enclave tan emblemático como Wembley. Al final sí­ fue en Wembley, pero eso fue casi lo único que quedó de la idea original. El único record que batió el ISPT fue el de overlay. El premio garantizado fue bajando y bajando y pasó de 20 millones de euros a 1 millón de euros para el ganador. La mezcla de online y presencial careció de sentido porque no hubo apenas gente. El mal tiempo obligó a jugar en interior… Se esperaba mucho y quedó en muy poco. Una pena.

Las liquidez compartida

¿Acaso nos merecemos todo esto? ¿Por qué no nos dejan jugar tranquilos cuando es evidente que todo el mundo saldrí­a ganando? A mayor pool, mayor serí­a también la recaudación de impuestos. Dejando al margen que la regulación fue como una patada en la entrepierna, como mí­nimo, tendrí­amos que estar ya unidos a Italia y a Francia. Ahora resulta que los franceses han dicho que no y que los italianos llevan no sé cuanto tiempo esperando por nosotros. Esto huele tanto a timo como Eurovegas. Ya puestos, que los polí­ticos piensen si va a quedar algo que compatir como salgan adelante medidas del tipo adiós a la compensación por pérdidas.

Clubes de poker

La comunidad de Castilla La Mancha nos hizo soñar por un momento con la posibilidad real de que existiesen clubes de poker en España. No tienen casinos y querí­an evitar la escapada de jugadores hacia Aranjuez y otras zonas adyacentes. La cosa no salió bien. Pronto empezaron a llegar presiones de todos lados y al final las condiciones para montar un club de poker son tan exigentes que poca diferencia habrí­a con montar un casino directamente. Cachis la mar.

The Professionals

La reapertura de Full Tilt Poker fue todo un acontecimiento. Empezó con buenos números, pero pronto fue superada en tráfico por otras salas y su protagonismo se redujo a las high stakes. Todo ese olor a pólvora mojada quedó reflejado en su equipo de pros, formado por Gus Hansen, Viktor Blom y Tom Dwan. Por lo pronto, el Team Pro de PokerStars les dio un repaso digno de recordar en aquel duelo de equipos que les enfrentó.

  • Gus Hansen: Un año lamentable en casi todos los sentidos. Ha perdido 8.461.472$ en las high stakes online en 2013 y en toda su carrera está al borde de los 15 millones en pérdidas. Además, en vivo sólo acumula 3 pinchazos por un valor de 30.000$. Es una pena verle con tan malos resultados y personalmente espero que se recupere pronto. Es un personaje fundamental en la historia del poker y aún tiene cuerda para rato.
  • Viktor Blom: El sueco nos deleitó durante todo el año con la montaña rusa más loca que se recuerda. Podí­a ganar un cuarto de millón en 10 minutos o varios millones en un dí­a, pero con la misma velocidad con la que los ganaba los perdí­a. En vivo no pinchó apenas, pero eso tampoco es novedad, aunque sí­ que le fue muy bien en el SCOOP. No fue su mejor año, pero al menos sí­ fue divertido. Sin duda, fue el mejor de los tres.
  • Tom Dwan: El año de «durrr» fue tan malo que hasta Full Tilt decidió dejar de contar con sus servicios como miembro de The Professionals. Ha jugado poco y se le ha visto disperso. El durrr challenge contra Cates le pone en entredicho y Macao parece que no le dio tan bien como otras veces. Perder 4 millones en una sola sesión son muchos millones.

Runner, runner

Las producciones audiovisuales relacionadas con el poker suelen dejar mucho que desear, pero lo de «Runner, runner» fue especialmente doloroso porque habí­a muchas esperanzas puestas en la pelí­cula. Los guionistas de la mí­tica «Rounders» se juntaron de nuevo y esta vez decepcionaron mucho. Poco poker y una pelí­cula llena de clichés y carente de imaginación. Un desastre completo que intentarán arreglar con «Rounders 2».

Hackers

La seguridad en el poker es fundamental. La industria se esfuerza por extremar las precauciones, pero nunca es suficiente. Vivimos casos como el robo de los ordenadores de Jens Kyllonen e Ignat Liviu durante el EPT de Barcelona, el ataque sufrido por Scott Seiver en el EPT de Berlí­n, el caso del hacker argentino o el nacimiento de nuevos malware como el i2Ninja. Hay que estar siempre en guardia y lo mejor que se puede hacer es prevenir y reforzar la seguridad todo lo posible.

Trampas

El caso del Partouche Poker Tour puede ser el más flagrante. El circuito ya estaba bajo sospecha por intentar escaquearse de tener que pagar el premio garantizado de 5 millones de euros en años anteriores, pero lo de la sospecha de trampas ya fue la gota que colmó el vaso. Supuestamente, este año se destaparon las malas artes de Jean Paul Pasqualini y Cedric Rossi durante la mesa final de 2009. También se han destapado los casos de Masa Kagawa y Bryan Zuriff o las sospechas de multi-accounting en el Sunday Million de Italia y de colusion en la mesa final del Main Event del WCOOP.

Amor y fallecimiento

Todos los años tenemos que lamentar la pérdida de algún jugador emblemático y este año le ha tocado a Jerry Buss, el dueño de los Angeles Lakers. Realmente es una pena. Por otro lado, hay historias de amor que se acaban, como la de Liv Boeree y Kevin Macphee. Esto carece de importancia, pero también les echaremos de menos. Eran la pareja de pros que daba más juego. Menos mal que está Dan Bilzerian para recordarnos que eso del amor son paparruchas.

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