La Policía Nacional desmanteló un club de poker en la localidad ibicenca de Santa Eulí lia des Riu y eso acaba de reabrir el debate sobre la legalidad/legitimidad de este tipo de locales. Que no son legales lo sabemos todos, pero lo de que deba seguir siendo así ya es otro cantar.
A mi modo de ver, los clubes de poker son la mejor cantera para la industria. En España sólo se puede jugar al poker en los casinos y estos le tienen pánico a los clubes porque los ven como una pérdida de negocio, pero no se dan cuenta de que en realidad son un caldo de cultivo perfecto para crear clientes en potencia.
Es muy posible que túquieras jugar al poker, pero que no tengas suficiente bankroll para hacerlo con los niveles de cash o con los buy ins de los torneos que hay en los casinos. ¿No sería mejor para todos que los jugadores se curtiesen y aprendiesen en los clubes para después dar el salto a los casinos?
La ley hay que cumplirla, eso no se discute, pero parece comprensible que si los casinos no se adecúan a las necesidades de los jugadores, estos busquen otras maneras de disfrutar de su juego favorito.
Es una pena que no se pongan todos de acuerdo, la verdad. En el fondo, comparten los mismos intereses. Hace unos meses parecía que en Castilla La Mancha iban a ser pioneros en la legalización y proliferación de clubes de poker, pero a última hora se impusieron una serie condiciones que son prácticamente imposibles de cumplir. Se requería un espacio mínimo de 300 metros cuadrados, contratación de personal especializado, fuertes medidas de seguridad y unas tasas demasiado altas como para que nadie pueda plantearse abrir un club.
Nuevamente, es una pena. No puedo dejar de acordarme del mítico caso del Club d’Escacs Eixample, allá por 2008 en Barcelona, y de unos cuantos más que han sido cerrados con el paso de los años.
Considerar el poker como un juego de habilidad es el primer paso para los clubes se acaben legalizando. En Italia y en otros países -como la India- ya hay jurisprudencia a este respecto, pero todavía queda mucho camino por andar. Sería bueno para todos y dejaríamos de leer noticias relacionadas con desmantelamientos de clubes, que lo único que consiguen es dar mala imagen y dejar a los jugadores como si fuésemos criminales cuando no lo somos.
¡Larga vida al poker!
