Cuando un jugador se plantea foldear AK en un torneo siempre le queda detrás un resquemor, haga lo que haga.
Tirar esa mano es algo muy duro, especialmente si llevas un buen rato «card-dead», esperando que lleguen las buenas.
El fold suele ser erróneo cuando es el resultado de una decisión puramente emocional.
Y al contrario, suele ser correcto cuando la decisión es fruto de la valoración matemática del porcentaje de aportación al bote final y de la equity media de victoria respecto al rango estimado de cartas del rival.
No obstante, aun así, tras tirar las cartas siempre nos invade la sensación de la duda. ¿Tendría el rival las cartas que le hemos supuesto? ¿O nos habrá vacilado?
Los folds de las buenas tienen esto. No poder ver las cartas del rival es algo muy insatisfactorio.
Veamos un caso real, una mano que se jugó en el pasado WCOOP de PokerStars.com y enfrentó a dos pros, el inglés Stephen «stevie444» Chidwick (23 cajas en las WSOP®) y el noruego Andreas «Skjerví¸y» Torbergsen (regular del cash online de high stakes).
Chidwick es quien nos cuenta que estaba en la ciega pequeña, con un stack de 10.000 puntos y AKo.
Las ciegas estaban a 60/120 y no había antes.
Según Chidwick, que jugaba con el Holdem Manager 2 abierto, el UTG (un 32/23 de VPIP/PFR en 65 manos) subió pre-flop a 240 puntos. Torbergsen (23/19 en 65 manos) le hizo una 3B a 620 desde el cutoff. Entonces tenía una imagen sólida, ya que anteriormente había 3beteado, mostrando AKo en el showdown.
Chidwick decidió meter una 4B a 1.740 con su big slick. Sus valores eran muy tight (18/12) y aún no había 3beteado una sola mano.
El UTG foldeó y » Skjerví¸y» le hizo una 5B a 2.950 puntos, que consideró comprometida.
Por ello, calculó su porcentaje de aportación al bote final, con el fin de conocer el porcentaje mínimo de victoria necesario para poder hacer el call.
Habiendo invertido 1.740 puntos de sus 10.000, le quedaban detrás 8.260. Y el bote final iba a tener: 10.000 + 10.000 + 120 de la ciega grande + 240 del UTG. En total, 20.360 puntos. Por tanto, su porcentaje de aportación al bote final era de un 40,57%.
Ahora tocaba estimar el rango del rival y la equity propia contra él. En cuanto al 5BR, con lo medidos que tienen estos movimientos comprometidos los jugadores de cash de alto nivel, Chidwick le puso a Torbergsen en un rango de JJ+, AK o mejor.
AKo vs JJ+,AK tiene una equity media de victoria de un 39,78%.
Y si añadimos TT, que según Chidwick es la peor mano que podría llegar a tener Torbergsen, la equity media sería de un 40,39% (también inferior al 40,57% necesario).
El británico terminó foldeando las cartas. Nunca supo qué tenía su rival.
¿Te hubieses tirado tú?
¿Has tirado alguna vez AKo en un MTT?