Pues sí que está mal el circuito de los Super High Rollers. El 100.000$ Challenge, uno de los primeros y más importantes referentes de este tipo de torneos, se ha pegado un costalazo de órdago en la edición de 2017, pasando de 41 jugadores presentes en 2016 a tan solo 18 este año. Y pudo ser peor.
El torneo estaba programado para empezar un día antes, pero a la hora de proclamar el «shuffle up and deal», solo estaban sentados Ben Tollerene y Stephen Chidwick. Nadie más parecía interesado en ponerse a jugar en esas condiciones, y hubo que estudiar la posibilidad de una suspensión. La decisión final fue posponer un día el comienzo del torneo, y la organización recurrió a ofrecer un descuento del 50% en el rake para animar la cosa.
Al día siguiente, los dos miembros del improvisado heads-up de la víspera encontraron, en principio, escasa compañía: Charlie Carrel, Sam Greenwood y David Peters. La partida empezo en mesa corta, completa gracias a la incorporación sobre la bocina de Mikita Badziakouski.
El fantasma del esperpento se fue disipando con incorporaciones posteriores que elevaron el número de jugadores a 16. Con dos reentradas, el total final de entradas alcanzó las mencionadas 18.
El primero en quedar fuera fue Dan Shak, eliminado a final del nivel 4 por el griego Alexandros Kolonias en un flop
Poco después cogió la puerta el ganador del la Super High Roller Bowl, Rainer Kempe, abrumado por la presencia del autodenominado jugador recreacional, Fedor Holz. El alemán es la gran atracción del torneo, ya que ha prometido espaciar sus presencias en el circuito depués de su retirada semioficial.
Pasó todo un nivel sin más eliminaciones, pero antes de la cena hubo un amago de reducir el field a una sola mesa al quedarse sin fichas casi todo el plantel original: Carrel, Chidwick, Peters y Badziakouski. Los dos últimos fueron los que pasaron por caja por segunda vez, aprovechando el final del registro junto a Bryn Kenney y el australiano David Steicke.
En el nivel 7, Kolonias se cobró una segunda víctima, Ben Tollerene, y Nick Petrangelo le dio boleto a Sam Greenwood. Trickett gastó dos de las tres fichas que le permitían aumentar un minuto al reloj de 30 segundos que tienen los jugadores para actuar antes de hacer el call al segundo all-in del día de Badziakouski con pareja máxima en una mesa
Se dio paso a un pequeño break para montar la mesa de nueve. Quedaba solo un nivel por jugar, durante el que cayeron Kolonias y Bryn Kenney. Ninguno de ellos cedió sus puntos a Steffen Sontheimer pero, aún así, no tuvo problema en meterse en el papel del imprescindible jugador alemán semidesconocido que revienta uno de los fields más complicados del planeta para presentarse en sociedad. Steffen no empezó a jugar regularmente en el circuito en vivo hasta 2016, y varias de la docena de cajas conseguidas el año pasado provienen de los High Rollers del Aria.
Por si acaso el novato no es capaz de defender el pabellón teutón como de custumbre en estos torneos, Holz le cubre las espaldas en segunda posición.
- Steffen Sontheimer 451.000
- Fedor Holz 394.500
- Nick Petrangelo 381.000
- Sam Trickett 265.000
- Mike Watson 146.000
- David Peters 96.000
- David Steicke 78.500
La mesa final no se reanudará hasta el fin de semana, para no interferir con la posible participación de los jugadores en el Main Event. La reanudación será retransmitida con cartas vistas en el canal de Twitch de Jason Somerville, y tendrá como aliciente que contendrá todos los elementos de un torneo condensados en una sola mesa: la fase media, la burbuja de premios, situada entre el 4º y el 3º puesto, y la pelea por el primer premio de 882.000AUS$.
