Lo intentó Barton en 2011, Reid y Kyl en 2012 y ahora vuelve a intentarlo Joe Barton, el congresista republicano que vuelve a la carga para que se apruebe su proyecto de ley para legalizar el poker online en Estados Unidos.
El proyecto de ley cita el juicio contra Lawrence DiCristina, en el que el juez matizó en su sentencia que el poker es un juego de habilidad y por lo tanto, «distinto de la clase de juegos de azar tradicionalmente definidos como juego».
Muchas de las cláusulas de este proyecto de 102 páginas nos resultan familiares porque son comunes a los anteriores intentos, pero en el preámbulo ya queda claro por dónde van los tiros. Se garantiza que los consumidores se beneficiarán de mayor protección, que se creará empleo y que aumentarán los ingresos fiscales.
También se dice que serán las propias autoridades a nivel estatal y tribal las que fijen las tasas de impuestos y concedan las licencias. Además, habrá un bloqueo de 5 años, pero sólo para las personas declaradas culpables de un delito grave por operar ilegalmente en los Estados Unidos.
Los jugadores deberán tener un mínimo de 21 años y se prohíbe hacer trampas, incluido el uso de robots. También se prohíbe explícitamente realizar depósitos con tarjetas de crédito y jugar en los cibercafés.
Sin embargo, no se dice nada de la protección de los fondos de los jugadores o de la liquidez internacional.
Barton se muestra optimista, pero la mayoría de analistas coinciden en que el proyecto de ley tiene muy pocas posibilidades de ser aprobado. Tiene pinta de que no va de ésta.
