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España / Dinamarca de poker por Unibet

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El fin de semana pasado celebramos el especial España – Dinamarca de poker por Unibet Conseguí­ clasificarme como mejor español online, se metí­an los 4 primeros españoles y los 4 primeros daneses. Allí­ quedé 2º en el torneo de entre 147.

La experiencia ha sido a la par que exitosa también muy enriquecedora para mí­. He pasado un fantástico fin de semana en compañí­a de muy buena gente. Felicito también a Pablo, de Unibet, por la excelente organización.

Bueno, el torneo como tal, nos reunió al equipo danés y español en un restaurante de alto postí­n de Madrid, y tras celebrar una cena de confraternidad nos pusimos al lí­o. Hubo algunos invitados de ambos paí­ses además de un fotógrafo y un cámara de video que fueron grabando el evento hasta el final.

Las primeras manos eran un poco de tanteo y me sirvieron para ir recopilando información de los rivales. En general el estilo danés se veí­a más agresivo que el nuestro, especialmente el de dos daneses, uno de los cuales estaba sentado a mi derecha y me informé antes de empezar el torneo que fue él quien me ganó en el HU final online. Tení­a que vengarme de aquélla. Con las ciegas aún bajas jugué una mano quizás clave: con TT en el button meto fuerte preflop con dos callers daneses aguantando. Flop: Ac, Jd, Td. Los daneses hacen check y me dejan hablar. He pescado una bonita trucha pero no me fí­o y la experiencia de otras veces en online me decí­a que hacer slowplay con posibles proyectos de color o escalera y cartas más altas que las mí­as me podí­a salir caro. Hago un raise fuerte, no recuerdo exactamente, pero creo que unas 7BB para intentar dejar fuera de odds al menos a uno. Lo consigo y me quito a uno, pero se queda el más peligroso, Jakobsen, el campeón online. Turn: 6d. Chungo, corre un tufo a color. Ahora el danés pasa a la ofensiva y me quita la palabra. Mete fuerte. Aquí­ va a haber lí­o, está claro que en el river mete la caja adentro, así­ que si veo es para llegar al showdown y si no veo me tiro ahora. 1…2…3…le pregunto al croupier cuánto tiempo tengo para pensar y cuento mis 10 outs, no todos los que me gustarí­a, pero suficientes al leerle proyecto de color alto o barriguda o, menos aún, dado su estilo agresivo. Así­, tras mis dudas decido ver. El river me sonrí­e: 6c. Como era de esperar al danés le falta tiempo para cantar all-in y gustosamente acepto su envite. Muestra Ad,7d, más de lo que me esperaba de él, pero se pliega ante mi poderoso full, venganza cumplida y olé.

Fui poco a poco haciendo valer mi posición como chip leader y a veces me veí­a con serios problemas para ordenar mis montoneras de fichas, la verdad que mi daltonismo tampoco me ayudaba mucho, jeje. Mi compañero de mesa Antonio se reí­a el jodí­o. Tras caer Jakobsen, mis compis españoles no tuvieron suerte. Primero, con todo el dolor de mi corazón, tuve que levantar de la mesa a Dani, de Girona, y dar un buen golpe a un danés con una doble pareja de mano en el flop. Después fue Suso, de Corella, el que resultó vilmente tratado por un river matador que le dio color a Madsen, otro danés (para nosotros antes de empezar el «Mad sentrao» J) superando a su doble pareja. Y, por último Antonio, de Barcelona, que vió correctamente un all-in tras ver un flop bajo con Madsen enfrentando sus QQ vs. AK, el turn mostró un As, con sabor a ajo. Se quedó con muy pocas fichas que no pudo defender ni siquiera en la mano final con 77. No tuvo suerte Antonio. Para mí­ que su noche fue la siguiente en la noche madrileña, jeje.

A modo de anécdota y en medio de todo esto tuvimos un pequeño percance en el juego, que motivó una corta interrupción y fue una cerveza danesa que cayó en el tapete y en el croupier, que tuvo que abandonar la sala por unos minutos. Tení­amos barra libre y no la desaprovechamos. Así­ que me quedé solo ante el peligro, yo contra los 3 daneses defendiendo mis fichas. Aun rodeado de enemigos en la mesa me sentí­ muy cómodo, recibiendo ánimos de mis compañeros. Creo que en este momento fue cuando jugué mi mejor poker, entendiendo por esto una combinación de factores que unidos me llevaron hasta la victoria. Fundamentalmente esto lo basé en: leer bien el juego de los rivales, controlar permanentemente sus stacks y mostrando un estilo de juego tight-agresivo, entrando con poderí­o cuando combinaba una buena mano y una buena posición. Es cierto que estaba mostrando solidez, y con esa imagen de mi juego me apoyé también para arriesgar robando alguna que otra ciega y defendiendo las mí­as. Y hasta me pude permití­r un all-in de semifarol contra un danés con menor stack que el mí­o.

Así­ llegué al heads up final contra Madsen, estaba claro. Creo que le superaba en fichas pero no por una gran diferencia. La mano final no pudo ser más grandiosa, casi de pelí­cula. El danés no se lo pensó mucho y al poco de comenzar empujó todas sus fichas al centro de la mesa. Con mi A6 no dudo en entrar al lí­o. Máxima tensión, se arrima a la mesa todo el mundo y mucha expectación. El danés destapa K8, me las prometo felices. Pero el croupier con mucho suspense muestra un flop envenenado: 3 8 5…me temo lo peor, turn: T, la cosa se complica…Antonio me vaticina que el river me está esperando…ruido de tambores…solo me valia un As…a veces, pero solo a veces, el poker es justo y el river desvela un precioso As de picas que supo a gloria. Gozo y jolgorio entre los españoles y gran deportividad con los daneses.

Y así­ terminamos, cerca de las 4 de la madrugada. Al dí­a siguiente vivimos todos juntos en el Bernabeu el duelo España – Dinamarca de fútbol y después de farras por la noche madrileña.

Una bonita experiencia y un grato recuerdo.

Carlos Alarcón, «QuiJoTA» en PKPQ

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