Perry Shiao trabaja habitualmente en el Seminole Hard Rock Casino de Hollywood (Florida).
Hace un mes ganó 7.500$ en un torneo en Florida y con ese dinero decidió pagarse el viaje a Las Vegas para jugar un par de eventos de las WSOP® (en las que nunca antes había estado). Buscaba un sueño: ser millonario.
Por ello, se registró en el Millionaire Maker, pero no logró entrar en premios. Y entonces decidió jugar el Event #28: Monster Stack $1,500 No-Limit Hold’em, que empezaba justo el día de su cumpleaños.
Se registraron en el torneo 7.192 jugadores, formando un prize pool de 9.709.200$, de los que 1.286.943$ irían para el ganador.
Shiao se mantuvo en un segundo plano durante los primeros días de competición. Esperó con paciencia que llegase su momento, mientras otros jugadores luchaban por el liderato. Logró colarse en la mesa final con el 7.º stack de sus 9 integrantes (10m de puntos). Con 117.092$ asegurados para el 9.º clasificado, Shiao jugó sin presión, consciente de que dicha cantidad ya era un gran regalo de cumpleaños.
Pese a comenzar la sesión con 25bb, Shiao mantuvo la calma hasta la mano #12. Con ciegas a 250k/500k y ante de 50k, Asi Moshe abrió a 1m desde las posiciones iniciales. Christian Rodríguez pagó desde el hijack y Perry Shiao decidió pagar desde la ciega grande con
Shiao no se metió en líos en las siguientes manos. Hoyt Corkins, uno de los rivales más peligrosos a priori, fue el primer eliminado de la FT (9.º). Y un par de botes más tarde, cayó el brasileño Caio Toledo (8.º).
Toledo le pidió a su novia que se casase con él justo al llegar al rail, en una de las escenas más curiosas de las Series.
Shiao mantuvo su stack en torno a los 15m durante esta fase inicial de la mesa final, sin meterse en grandes botes. En la mano #51 subió su stack a 20m al eliminar al también brasileño Fernando Konishi (7.º). Shiao pagó desde la ciega grande con
Lanzado, Shiao subió su stack a los 26m en la mano siguiente ganándole un buen bote a Eric Place. Y en la mano #64 eliminó a otro rival: Joshua Wallace (6.º). Este pusheó a 6,8m desde el botón con
Perry siguió defendiendo fuerte los ataques a sus ciegas, pero no siempre le salió bien. En la mano #68 pagó con
Jugando botes pequeños, Perry volvió a hacerse con fichas, llegando a los 30m.
Christian Rodríguez fue el siguiente eliminado (5.º), bajo las «garras» de Asi Moshe. Y poco después, cayó Kevin Jung (4.º), dejando a Eric Place chip leader, con un stack de 58,5m, muy por delante de los 23m de Shiao y los 20m de Moshe.
Shiao cambió el ritmo y con agresividad superó los 30m, fundamentalmente a costa de Place. No obstante, este sacó del torneo a Asi Moshe (3.º), llegando al HU con 75m vs los 32m de Shiao.
En apenas 10 manos de duelo, y jugando post-flop, Perry logró recortar considerablemente la desventaja (47,8m vs 60,2m). Y en la mano #111, logró ponerse por delante. Le duró por el liderato, ya que Place reaccionó de inmediato y volvió a poner distancias entre ambos.
Shiao se puso las pilas y en la #119 adquirió un buena ventaja respecto a su rival (62m vs 45m) y a partir de ese momento, se dedicó a ampliar la diferencia de stacks. En la #132 superó los 81m de puntos, tras un raise all-in en el river que dejó completamente descolocado a Eric Place. Y 7 manos más tarde, llegó la definitiva. Place subió a 4m y Shiao pagó. El flop fue

Estas son las cantidades que se han llevado los 9 integrantes de la final table:
- Perry Shiao: 1.286.942$.
- Eric Place: 796.834$.
- Asi Moshe: 594.397$.
- Kevin Kung: 445.166$.
- Christian Rodriguez: 335.938$.
- Josh Wallace: 255.351$.
- Fernando Konishi: 195.543$.
- Caio Toledo: 150.783$.
- Hoyt Corkins: 117.092$.
Shiao consiguió hacer realidad su sueño de hacerse millonario en su 2.º torneo en las Series.
Al terminar el torneo, declaró: «Tengo que volar de vuelta a Florida mañana. No puedo llegar tarde al trabajo»…
Shiao Es un «loco» del poker. Empezó a trabajar como dealer a los 18 años, la edad mínima para poder hacerlo en su estado, y lleva 7 repartiendo cartas. En su tiempo libre suele jugar «part-time» al poker en las salas de South Florida.
Su historia da, desde luego, para una película.