El lío diplomático organizado en torno a Gibraltar y las conversaciones entre Cameron y Rajoy pueden tener graves implicaciones en el mundo del juego, ya que un buen número de operadores con licencia, como bwin.party, Ongame o LBPoker, tienen allí sus sedes.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, ha anunciado que, además de tomar medidas contra el fraude fiscal, el gobierno también tiene previsto introducir cambios en la Ley del Juego para obligar a las salas de poker con licencia que tienen sus servidores en Gibraltar a que los trasladen físicamente a España.
Dicha medida tiene relación con una solicitud de Hacienda, que ha puesto en conocimiento del ejecutivo que la no presencia de los servidores de los operadores en España genera «sombras» sobre el manejo que se pueda realizar de las bases de datos de clientes.
Actualmente, la legislación no tiene disposición alguna que obligue a los operadores a colocar sus servidores en una localización concreta. No obstante, si el conflicto no se soluciona, esta circunstancia podría cambiar en no mucho tiempo.