A veces, las manos que te llevan a caer eliminado de un torneo es mejor ni analizarlas. Se juegan solas, y dejan un sabor amargo, más pronuniciado según sea más decisiva la intervención de la varianza.
Por dolorosas que sean, no puedes dejar de mirar. Hay algo en el ser humano que le impulsa a quedarse observando un incendio, a acercarse a la balaustrada de un paseo marítimo a observar los efectos de un temporal o a girar el cuello al pasar al lado de un coche accidentado.
Pues nada, este vídeo es para el solaz de este tipo de audiencia, un entretenimeinto rápido y potente para el fin de semana.
El minuto concreto en el que se cierne la tragedia sobre este jugador italiano, «buehlero», es el 05:39. él está tan contento, en progresión de mesa final en el Bounty Builder 82$, y le empiezan a dar parejones…
Mejor poder verlo desde la barrera, ¿verdad?