Inicio Legalidad y regulación del poker La cláusula de mal actor sigue impidiendo el poker online en California

La cláusula de mal actor sigue impidiendo el poker online en California

De nuevo, el sector del poker online vive pendiente de la posible aprobación de un proyecto de ley para regular el juego online en California. Nunca antes ha habido una posibilidad tan real de conseguir el apoyo mayoritario en las cámaras legislativas del estado, pero de nuevo el tema de la cláusula de mal actor se ha interpuesto en el camino hacia la vuelta del poker online a uno de los estados más poblados de Estados Unidos.

Aparte de un posible Eldorado, como podrí­an ser China o India, mercados inalcanzables por ahora por problemas esencialmente polí­ticos, California es uno de los mercados más ansiados por los operadores del poker online. Con una población similar a la de Polonia, el cuarto paí­s más poblado de Europa, el ejemplo californiano podrí­a originar un efecto dominó que arrastrara al resto de los Estados Unidos a regularizar el juego en sus territorios

El periodo legislativo actual en California termina el próximo 31 de agosto. En los últimos años, varios proyectos de ley relacionados con el tema que nos ocupa han sido rechazados por la Asamblea, la primera cámara representativa que debe dar el visto bueno a un texto legislativo. Pero el proyecto AB2863 cuenta con más apoyos que ningún otro de sus precedentes.

El paisaje de la industria del juego en California agrupa a múltiples actores. Los hipódromos, los grandes casinos, los operadores online y, sobre todo, las tribus indias, todos tienen peso en la decisión sobre el juego online. Todos ellos se han agrupados en diversas coaliciones cuyos intereses están claramente enfrentados. Por un lado están los hipódromos, por otro los indios Pechanga y sus asociados, otras tribus independientes intentan presionar por su cuenta y, por último, PokerStars, que ha unido fuerzas con el Commerce, el Bycicle y un par de tribus indias con menor representación para hacer fuerza común.

El proyecto AB2863 ha convencido a varias tribus y a los hipódromos, con un cambio en la carga fiscal que se ha visto reducida a un 10% del GGR -previamente era una escala que iba del 8,5% al 15% según facturación-. PokerStars también parecí­a por la labor, gracias a la claúsula que le permití­a pagar una multa de 20.000.000$ para entrar en la primera lista de aspirantes a licencia y evitar lalos cinco años de espera que le imponí­a la famosa claúsula del mal actor, pero sin el gran grupo de las tribus que tienen a los Pechanga como portavoces era prácticamente imposible conseguir los dos tercios de votos a favor que se necesitan para aprobarla en la Asamblea.

El problema que ha surgido en el último mes es que las tribus han exigido el endurecimiento de esa cláusula de mal actor, un castigo administrativo que se aplica a los operadores que se mantuvieron en el mercado estadounidense después de la aplicación de la UIGEA y de la Wire Act para prohibir el poker online en el paí­s, y que ya formó parte de las discusiones sobre las regulaciones en New Jersey y Nevada. Después de que Nueva Jersey lo retirara de su ley y ahora que PokerStars ya actúa allí­ y está lejos de acaparar el mercado, como se temí­a, parecí­a algo del pasado.

A efectos prácticos, es una herramienta para evitar la competencia de PokerStars, estableciendo un periodo de tiempo en el que los operadores que no reconocieron la UIGEA no pueden pedir licencia -en Nevada, PokerStars aún sigue esperando a que se cumplan los cinco años que indica la ley para obtener su licencia-, y las tribus se descolgaron hace un par de semanas con un inaceptable paquete de castigo que apartaba a PokerStars de las licencias durante 10 años y una multa de 60.000.000$, sin que el pago les librara de cumplir con el exilio, como el proyecto contemplaba hasta entonces.

Para pasar por encima de PokerStars, la voluntad del resto de los actores deberí­a ser unánime, algo impensable hasta ahora. Pero las conversaciones entre las partes han continuado, y al final el texto que se votará el próximo lunes solo contemplará una inevitable cuarentena de cinco años y ninguna referencia explí­cita al montante de una posible multa. ¿Será suficiente para que todas las partes sientan que renuncian lo suficiente a sus propios intereses como para darle luz verde al poker online en California? Parece que por parte de PokerStars, el sacrificio es inaceptable, y sus aliados le apoyan en su reciente carta de negativa

Los expertos creen que una vez salvado el escollo de la Asamblea, el paso por un Senado muy receptivo convertirí­a el resto del proceso en un paseo, y que California podrí­a tener el texto fundacional de su nueva regulación del juego online antes de dos semanas, pero la cláusula de mal actor se ha vueto a interponer en el camino del proyecto que parecí­a mejor encaminado.

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