Aunque en España no podemos disfrutar de ellas, durante estos días se están celebrando en Full Tilt Poker una nueva edición de las Full Tilt Online Poker Series, un sinfín de torneos en múltiples modalidades y con todas las variedades que uno se puede llegar a imaginar.
Muchos de los españoles que juegan desde más allá de nuestras fronteras están aprovechando este festival de torneos MTT en FTP para participar en él, donde algunos ya han conseguido sus primeros resultados, como fue el caso de «***** ***» en el Evento #4, tal como ayer ya os informamos.
Pero en esta ocasión no nos queremos centrar en ninguno de los nuestros. Ahora toca hablar del mejor jugador de torneos online de la historia, o por lo menos, así lo atestiguan las cifras.
Chris Moorman ya hemos repetido varias veces que es el jugador que mayor cantidad de dólares ha amasado jugando torneos MTT, consiguiendo un sinfín de triples coronas, y éxitos online, pero hasta el martes, había uno que se le resistía, y que ya ha podido quitarse la espina.
De una vez por todas, después de mucho intentarlo, Chris Moorman lograba una victoria en una prueba de las FTOPS, tras alzarse vencedor en el Evento #3… de ¡Pot Limit Omaha!
Como ya ocurriera en el caso de Javier Etayo, que ganó un brazalete del WCOOP también en PLO, una modalidad que no es la que practica más habitualmente, también Chris Moorman consiguió algo parecido, con su victoria en este torneo de 216$ de buy-in que reunió a 399 jugadores, y que le reportó la suma de 21.250$:

Lo primero que hizo una vez ya se había finalizado el HU, fue publicar un tuit, en el que anunciaba la noticia, pero sobretodo, daba las gracias a Phil Galfond, cuya ayuda con los vídeos tutoriales que el americano ha publicado y sigue publicando, le sirvió de gran ayuda:
Finally won an FTOPS!, Of course it was in the RUSH PLO!! Thanks @philgalfond for those plo videos I grind every night just before bed 🙂
— Chris Moorman (@Moorman1) 18 de marzo de 2013
Por si su 8.ª plaza en el EPT de Londres no hubiera sido suficiente, Moorman no tardó apenas ni 48 horas en apuntarse una victoria en un duro torneo. ¡Qué bestia!