Lo ha vuelto a hacer. Macao acaba de romper un año más su record de ingresos. Tras un mes de diciembre muy bueno, la ex colonia portuguesa, único lugar en China en el que el juego es legal, ha cerrado el ejercicio anual con unos beneficios de 45.200 millones de dólares, un 19% más que en 2012.
Su mejor mes fue octubre, en el que re recaudaron 4.570 millones de dólares. Macao se construyó a imagen y semejanza de Las Vegas y hace tiempo que ha dejado de ser un proyecto. Es una realidad y la Ciudad del Pecado no puede hacer otra cosa que rendirse a sus pies. Todavía no ha superado a Estados Unidos en su conjunto, pero poco le falta.
En 2012, los casinos de Estados Unidos obtuvieron unos beneficios de 37.000 millones, pero si a esto le sumamos la recaudación de los casinos indios (27.900 millones en 2012), el país de las barras y estrellas sigue estando en cabeza.
Sin embargo, las previsiones de crecimiento de Macao son tan altas que tiene pinta que una sola ciudad va a ser capaz de derrotar a un país entero. Según un analista de Wall Street Journal, Macao crecerá otro 20% en 2014 y hay incluso quien se aventura a predecir que en 2017 llegará hasta los 77.000 millones de dólares.
Desde que Macao abrió sus fronteras a los operadores extranjeros en 2012, su crecimiento ha sido imparable. Cuenta con más de 30 casinos y las empresas más importantes del sector como Las Vegas Sands Corp. y Wynn Resorts están haciendo su agosto.
Sólo falta que legalicen el poker online y ya se liaría parda. Visto así, no me extraña que Sheldon Adelson pasase de Eurovegas. Está claro que su niña bonita no es Madrid, sino Macao.






