Los jugadores de poker suelen manejar importantes cantidades de dinero en efectivo y eso les convierte en víctimas sumamente atractivas para los ladrones. En las últimas horas, Jay Farber y Jerad Klick han sido asaltados en sus casas.
Farber fue runner up del pasado Main Event de las WSOP® y es conocido en todo el país. Realmente, es conocido por todo el dinero que ya se ha gastado en unos pocos meses y es posible que los ladrones se llevasen una decepción.
Wow. My fuckin house got robbed while I’m out to dinner. 2 days before I get my cameras installed. Fuck. My. Life.
— Jay Farber (@Jay_Farber_LV) enero 11, 2014
«Han robado en mi casa mientras estaba fuera cenando, 2 días antes de instalase las cámaras. Maldita sea».
Vaya, tengo la mirada un poco sucia, pero esto tiene pinta del típico trabajador de la empresa de seguridad que tiene unos compinches a los que avisa cuando alguien pide que le instalen un sistema de vigilancia. Si alguien quiere seguridad, será porque tiene algo de valor…
El caso de Jerad Klick es algo diferente. No es un jugador muy conocido. Es un regular del Casino Horseshoe de Cleveland en NL1000 y recientemente había obtenido buenos resultados jugando al black jack.
Hace un par de noches llamaron a su puerta y Klick agarró un bate de béisbol, algo muy estadounidense, y echó un ojo por la mirilla. No vio a nadie, pero suspuso que sería algún familiar o algún amigo, que viven en el mismo edificio.
De repente, dos hombres entraron en su casa a punta de pistola y se llevaron 150.000$, 100.000$ en fichas y 50.000$ en efectivo. Klick no suele tener esas cantidades en casa y al día siguiente las iba a depositar en un banco.
Sin duda, fueron a tiro fijo y sabían de sobra quién era y cuánto dinero tenía. A los jugadores no les queda otra que extremar las precauciones y ser discretos, sobre todo a los jugadores ganadores, porque siempre existe la posibilidad de que haya algún caco acechando y tomando nota sobre su próxima víctima.






