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El bumhunting podría acabar con el ecosistema

La economí­a en el poker se parece mucho a un antiguo juego para móviles llamado ‘Hungry Fish’, en el que comenzabas como un pececito que necesitaba comer pequeñas piezas de plancton para crecer y sobrevivir. A medida que avanzabas en el juego y crecí­as tení­as la posibilidad de comer más vida marina, eso sí­, siempre que tuviera un tamaño menor que el tuyo; ya que si ibas a por alguien de tu mismo tamaño o mayor acabarí­as engullido y game over.

En lí­neas generales, es un juego exactamente igual al poker. Los fuertes se aprovechan de los débiles y siempre ha sido así­.

Aquí­ es donde nace el bumhunting. Sin embargo, surge una pregunta, ¿qué diferencia existe entre seleccionar mesas y bumhuntear?.

Seleccionar mesas se refiere a que los jugadores buscan mesas en las que conozcan a algún jugador con puntos débiles que puedan aprovechar para maximizar sus beneficios. Esta práctica tiene un enfoque postivo en cuanto a las habilidades del jugador. Por el contrario, bumhuntear tiene connotaciones negativas, ya que se refiere a jugadores que buscan a jugadores débiles, pero sin dar acción a absolutamente nadie más.

Por lo tanto, cuando llamas a alguien bumhunteador lo estarás insultando, insinuando que no son lo suficientemente buenos como para ganar si no es contra los peores jugadores.

Sin embargo, hay más problemas que eso. Y es que la práctica del bumhunting ahuyenta a los jugadores recreacionales ya que estos tienen la impresión de que las mesas solo se abren para quitarle el dinero a él.

El efecto de esta mala práctica se hace más pronunciado cuando hablamos de la modalidad de Heads-Up, por razones obvias. Cuando juegas 6-max o full ring estás obligado a jugar manos contra otros jugadores y no solo contra el fish. En el caso del HU esto no sucede.

¿Qué ocurre entonces? Pues que los lobbys se llenan de jugadores ocupando mesas y esperando a los jugadores más débiles, creando un ambiente hostil y poco agradable, ya que nadie que llegue a estos lobbys asolados por mesas con un solo jugador se atreverá a probar suerte.

Otra acusación que cae sobre los bumhunteadores es la de robar acción de los ‘buenos’ jugadores que están dispuestos a jugar contra cualquiera. En palabras de Douglas Polk ‘Hay jugadores que se sientan en las mesas más altas sin intención de jugar; solo con la intención de que los fishes se cansen y bajen de nivel. No es bueno para el poker, no es bueno para PokerStars . Simplemente no hay caballerosidad en esta actitud’.

El problema del bumhunting se ha hecho cada vez más acuciante, por lo que la sala de la pica roja ha pedido a los jugadores que aporten sus ideas acerca de las posibles soluciones.

Posibles soluciones:

1.- Forzar a los jugadores a jugar un número de manos obligatorias cuando se sienten en una mesa. Se reducirí­a el bumhunting pero surgirí­a un problema: todos los jugadores se verí­an obligados a jugar con los grandes tiburones de cada nivel. Como dice Polk ‘ Este sistema es claramente beneficioso para mí­’.

2.- El rey de la colina: Esta propuesta consiste en que cada jugador solo pueda abrir un número fijo de mesas, por lo tanto, en un determinado momento estarán obligados a jugar ya que no podrán abrir más mesas.

Sin embargo, PokerStars no busca ser tan restrictiva, por lo que la idea es que solo sean visibles algunas mesas. El jugador que quiera ver las mesas ocultas podrá hacerlo activando dicha opción; aunque se espera que los recreacionales no lo hagan. El contra de esta opción reside en que los jugadores podrí­an aliarse con la intención de ‘limpiar’ el lobby.

Finalmente, por el momento PokerStars ha implantado las mesas Zoom HU, en las que después de jugar una mano eres automáticamente trasladado a otra mesa con un jugador diferente, haciendo el bumhunting completamente imposible.

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