Si retrocedemos un poco en el tiempo, uno de los jugadores más en forma del panorama online era Brian Townsend. Era lo más parecido a lo que ahora estamos viviendo con el «fenómeno durrr». Pero el habitual castigo de la varianza en los niveles más altos hizo que tuviera bastantes problemas y su exitosa carrera tuviera numerosos baches. Pero quizás el problema más grave fue todo el asunto de las acusaciones de multi-accounting que le impidieron seguir siendo «red pro» en Full Tilt Poker y seguir jugando en PokerStars de donde ha sido baneado definitivamente.
Poco a poco, Brian ha sentado la cabeza y después de reconocer sus errores y pedir disculpas por lo acontecido ha intentado varias veces volver a la cresta de la ola y dedicando gran parte de su tiempo a perfeccionar su juego, especialmente en Omaha, los resultados ha vuelto a venir. En su propio blog afirma que en los últimos 11 meses, sus befenicios en las mesas de OPL ascienden a los 2,5 millones de dólares partiendo de un bankroll de 100.000$…
Es por este gran rendimiento que sorprende la decisión que acaba de hacer pública: abandonar las mesas de Pot Limit Omaha. El motivo evidentemente no son las pérdidas sino el querer concentrarse en los juegos mixtos, donde ya empieza a dejarse ver en límites 20$/40$ y 40$/80$. El reto que ha lanzado en su blog es llegar con un bankroll de 50.000$ hasta las mesas de 1.000$/2.000$ de los «mixed games».
