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¿Qué le ha pasado al poker?

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 Hoy al levantarnos, nos hemos encontrado con un artículo de opinión que Donnie Peters, uno de los redactores de PokerNews Global, ha escrito a su vuelta a los Estados Unidos tras un buen puñado de días en Europa cubriendo los últimos eventos que aquí se han disputado. 

 En este artículo, el cual nos ha parecido muy interesante (aunque solo sea como punto de inicio para un debate), habla sobre cómo ha evolucionado el poker en los últimos años, sobre todo en lo que se refiere al poker televisado, y lo que él cree que «el juego» necesita para volver a enganchar a la gente. Como decimos, nos ha parecido una reflexión bastante profunda, por lo que hemos decidido hacer una traducción de los pasajes que consideramos más importantes. Allá va:
 
«No siempre me ha encantado el poker. De hecho, no tenía apenas ni idea de lo que era hasta que recibí la llamada de un amigo cuando iba al instituto hace ya unos años. Me habló del no limit hold’em, y de cómo él y los colegas habían estado viendo episodios de las World Series por televisión, y lo divertido que parecía ese juego.
 
Mientras volaba a casa tras una larga temporada en Europa, una pregunta vino a mi cabeza: ‘¿Qué le ha pasado al poker?’
 
Hubo un torneo para medios de comunicación en el EPT de San Remo, y no puedo dejar de pensar la de veces que nos insistieron en que debíamos permanecer en silencio, ya que se estaba disputando un evento paralelo -el €2.000 NL Hold’Em- a pocos metros de nosotros. Recuerdo sentarme allí, sin gritar especialmente, viendo como mis colegas pasaban un buen rato, riendo y bebiendo, al mismo tiempo que disfrutaban de su torneo. Todos lo estábamos pasando genial: un montón de risas y celebraciones después de cada mano. Cuando nos llamaron la atención, y nos dijeron que debíamos guardar silencio por el resto de jugadores, eché la vista hacia ellos, y me dije a mí mismo:  ‘Wow, ninguno de estos parece que se esté divirtiendo en absoluto‘. 
 

«Además, me pinché el torneo de prensa, entre risas y copas»
 
 
No he podido dejar de preguntarme dónde ha ido a parar toda la diversión del poker en los últimos años. ¿No se suponía que el poker era divertido? ¿Recordáis como en 2006, Bryan Micon se puso a bailar ‘Thriller’ durante el Main Event?¿Y cuando Marcel Luske se puso a cantar durante una mano del Main Event del 2004? O lo que habla perfectamente sobre lo que me refiero: la actitud de Steve Dannenmann durante la mesa final del Main Event del 2005. 
 
Lo que quiero decir con todo esto, es que tengo la sensación de que el poker hace tiempo que no parece algo divertido. No es tan divertido para los jugadores, no es tan divertido para la prensa y no es tan divertido para los aficionados. Estos últimos, son los más importantes de todo este colectivo. 
 
El público es quien manda en la industria del poker. Sin aficionados, ¿quién son Daniel Negreanu, Phil Ivey o Phil Hellmuth? […] ¿Seguiría siendo Doyle Brunson ‘El Padrino’? ¿Y Mike Matusow ‘la boca’? Los aficionados tienen el timón de esta industria, y también son los encargados de inyectarle dinero nuevo. 
 

¿Quién no recuerda esta escena donde Hellmuth llama ‘idiot’ a Cristian Dragomir?
 
En los últimos años, el poker ha estado estancado. No han llegado demasiados nuevos jugadores a esta industria, y en mi opinión, eso es simplemente porque ya no lo ven como una ‘diversión’. Creo que hay un montón de razones sobre eso, y la mayoría de ellas pueden y deben ser cambiadas por el bien del juego. 
 
El poker televisado, por ejemplo, se ha vuelto mucho más analítico, en contra del antiguo estilo que tenía, en el que era mucho más entretenido. Yo diría que cuando hablamos de poker en televisión, lo que la gente quiere y espera es que se les entretenga. Al aficionado medio -que por cierto, es el tipo de persona que se intenta captar para la industria como ‘dinero nuevo’- no le importa nada lo que son las 3bet, 4bet, rangos, flotar o la fold equity. Esos aficionados no hablan en términos de número de ciegas o ICM, ellos solo juegan por pasar un buen rato. La gente prefiere ver a Phil Hellmuth y Beth Shak bailando alrededor de la mesa, mientras Brett Richey piensa qué hacer con sus reyes, antes que conocer el % de 3bet de un jugador desde el cut-off. A esto le llamo yo ‘atracción’, y es justo lo que creo necesita el poker.
 
Después, hay que hablar de los jugadores, y supongo que ya saben a qué tipo de jugadores me refiero. Hablo de todos esos escondidos bajo las capuchas de sus sudaderos, detrás de sus gafas de sol o debajo de su gorra de béisbol. Este es el estereotipo de lo que vemos últimamente en televisión hoy en día, y para decirlo de la forma más suave posible, son aburridos. ¿Dónde ha quedado la personalidad? Seguro que unos cuantos muñecos de cartón pegados alrededor de la mesa, tendrían más personalidad que este tipo de jugadores. 
 
El poker necesita más jugadores con personalidad, como Phil Laak o Jean-Robert Bellande; necesita un Tony G criticando a los rusos, más conversaciones interesantes en las mesas y trucos con las fichas como los que podría hacer Antonio Esfandiari. Cuando un aficionado enciende la tele, y ve un grupo de veinteañeros sin decir una palabra o mover un músculo, la reacción es apagarla. 
 
[…] El tipo de espectáculo que un día atrapó a esos miles de aficionados, y les llevó a participar en las WSOP®, se ha ido. Y algo que a buen seguro tampoco ayuda, es que esta nueva generación de jugadores a menudo critican a los jugadores noveles por jugar una mano de forma ‘incorrecta’. 
 
Antes de que llegara la década de los 2000, ser un jugador de poker era algo claramente rechazado. Luego llegó Chris Moneymaker y lo cambió todo. De repente, ser jugador de poker era algo ‘guay’. En los últimos años, me he preguntado en repetidas ocasiones: ‘¿Sigue siendo algo guay?
 
Sinceramente, no tengo ni idea qué dirección tomará el poker en los próximos años, ya que cada vez sigue más las directrices que marca la televisión. No me malinterpreten, siempre habrá fanáticos del poker que quieren ver todas esas estadísticas y escuchar a los profesionales que analizan las manos -yo soy uno de ellos-. Pero soy alguien que busca lo mejor para la evolución del poker en cada momento […].
 
Los fanáticos siempre encontrarán lo que buscan si escarban un poco, pero me temo que estamos dejando de lado al aficionado medio al cual le estamos privando de enamorarse o seguir enamorado de este juego«. 
 
Con esto, Donnie Peters termina su exposición. Una vez leído de cabo a rabo lo que escribe, creo que inconscientemente he estado dándole la razón en algunas cosas según iba avanzando en la lectura. Un ejemplo:
 
En los últimas semanas, muchos de nosotros a buen seguro hemos estado viendo los capítulos que la ESPN emiten sobre el Main Event de las WSOP®. De hecho, la mesa final está cada vez más cerca, y como cada año me ocurre, voy teniendo un favorito para la victoria. ¿Quién creo que me gustaría ganase el brazalete? Pues este año me decanto por Rob Salaburu. ¿Por qué será? 
 

Rob Salaburu
 
A buen seguro que su estilo parlanchín en la mesa, sus reacciones al eliminar a un jugador, verle bailando e incluso cantando en la mesa. Eso, quieras que no, crea simpatía o incluso te hace sentirte identificado con el jugador, y eso creo que es a lo que se refiere Peters en su artículo. 
 
Pero no nos vayamos tan lejos. Seguro que dentro de nuestras fronteras encontramos ejemplos de esto mismo que estamos diciendo. Por ejemplo, con la emisión del programa de televisión dirigido por David Cámara «Luzago«: «Esto es poker«. Los programas que más me han enganchado, son aquellos en los que han aparecido, por ejemplo, Juan Maceiras Barros haciendo gala de su «sentidiño» y sus mágicas lecturas, o el programa que recientemente ganó Chema Felices, con frases tan mágicas como «no me puedes ganar, ni aunque las elijas«. 
 
Las reacciones en el mundo del poker internacional al artículo de Donnie Petters, no se hicieron esperar. Twitter la pasada madrugada se llenó de comentarios de muchos jugadores. Por ejemplo, Daniel Negreanu y Jason Mercier, se mostraron muy favorables al punto de vista del periodista, pero otros, como es el caso de Olivier Busquet, mostraron cierta disconformidad:

(El motivo principal por el que el poker ha cambiado, es porque se ha vuelto mucho más duro. Los buenos jugadores tienden a ser analíticos, o como otros les llaman, aburridos. Michael Jordan no se volvió una estrellas por ser una persona interesante. Fue porque era un gran jugador de basket, y ver a alguien que es bueno en basket, es divertido, ver buen poker no lo es) 
 
Y ahora, ¿por qué no opinas tú? ¿Qué te parecen estas reflexiones sobre el poker televisado en los últimos tiempos? Si quieres, puedes dejar tu opinión en los comentarios de esta noticia…
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