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Apostando para controlar el tamaño del bote, por Kelly Kim

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Instintivamente, pasar y pagar apuestas parece ser la mejor manera de mantener pequeño el bote cuando no estás seguro de tener la mejor mano. Y a menudo este es el caso. Pero, créase o no, abrir apuestas puede ayudarte a llegar al Showdown por un precio mucho más moderado que pasando apuestas. Si tu meta es controlar el tamaño del bote, a menudo agregando fichas lo mantienes menor que al ir sumando fichas pasivamente sólo luego de que lo haga tu oponente.

El ejemplo de esta mano que jugué en el Main Event de las Series Mundiales de este año, ilustrará claramente esta táctica. Las ciegas estaban a 12.000/24.000 y yo abrí­ desde el botón con 60.000. Usualmente, cuando abres por 2 1/2 ciegas así­, especialmente desde el botón, representa algo de fuerza. En este caso, yo sólo tení­a QJ de corazones. La ciega pequeña pagó y la ciega grande se fue al mazo.

El flop llegó A10basura; él pasó, yo aposté 65.000 y él pagó. El turn trajo una Q, formando mi segundo par y él pasó nuevamente. Este fue el momento clave de la mano. Yo decidí­ apostar 100.000. Lo hice para controlar el bote: No me interesaba pagar una apuesta de 150.000 o 200.000 en el river, así­ que decidí­ hacer una apuesta más baja en ese momento esperando congelarlo en el river con la mayorí­a de las manos.

Digamos que mi oponente tuviera A3. Mi apuesta baja en el turn le hizo pensar que yo tení­a una mano fuerte e intentaba desangrarle, queriendo que pagara. No habí­a manera de que apostara en el river con un As sin un kicker; el estaba tan contento como yo de ver un showdown gratis a este punto.

Es importante también notar el tamaño de nuestras pilas. Yo comencé la mano con cerca de 600.000 en fichas y él estaba cargado, con alrededor de 1.5 millones. Al yo apostar 100.000 en el turn, lo que significaba que yo habí­a comprometido ya más de una tercera parte de mi pila, él no podí­a intentar una subida de farol ya que era muy probable que yo estuviera comprometido al bote. Y encima de esto, yo habí­a establecido una imagen fuerte y él debí­a respetar las grandes probabilidades de que yo tuviera una mano grande.

La meta principal de la apuesta del turn era llegar al showdown por 100.000 en lugar de una cantidad mucho más grande. Si yo hubiera pasado en ese momento, con alrededor de 280.000 en el bote, él podrí­a muy bien tener un As-bebé, y al yo pasar le estaba indicando que yo no tení­a un As. Entonces él hubiera fácilmente apostado 150.000-200.000 en el river para extraer valor de mi mano. El estaba buscando una cifra que yo hubiera pagado con una Q o que se viera como un farol. Si él tuviera un As-bebé y optara por una apuesta de 200.000 fichas, yo hubiera ahorrado 100.000 apostando en el turn.

Obviamente, él podrí­a haber complicado los planes apostando todo en el river. Por eso, una vez más, ésta es una situación en la que debes incorporar imagen, y yo habí­a jugado consistentemente apretado hasta este punto, y estaba tan asustado de mí­ como yo lo estaba de él.

¿Y qué tal si yo lo tuviera derrotado con mi Q? Digamos que él tuviera J10 o K10; le hubiera resultado demasiado caro pagar, y yo querí­a que pagara. Era necesario que yo moviera esas extra 100.000 fichas de mi pila. Me interesaba tomar el riesgo de ver el river porque él tení­a únicamente cinco o seis outs.

Contra otros jugadores, capaces de ver la carta del river y empujar todo, hubiera intentado una estrategia, como hacer un juego mucho menor y pasar en el turn mientras me preparaba para pagar 175.000 en el river. Pero contra este jugador, supe muy bien que él iba a pasar en el river a menos que ligara trips o escalera.

Y como resultó, nunca llegué a ver su mano. Pasó en el river, pasé yo también. Se sintió indignado cuando le mostré mi Q, fue obvio que él tení­a un 10 y yo le hice cambiar de parecer. Pero no podrí­a haber tenido solamente un 10. Para haber pagado con un 10 en el turn debí­a tener además una carta para escalera, debí­a tener algo como J10 o K10. Y esa era exactamente la mano contra la que querí­a enfrentarme en el turn.

Esta situación fue muy circunstancial porque estaba basada en el tamaño de pila e imagen, factores muy importantes en un torneo en vivo. Por el tamaño de mi pila de fichas, yo estaba jugando muy apretado y no pude darme el lujo de jugar de otro modo. No pude ver muchos flops. Jugué con este oponente durante un tiempo para establecer este juego, y supe que era la situación perfecta para ello. Querí­a llegar a un showdown porque pensé que Qs podrí­an ser la mejor mano, pero no querí­a acabar pagando 200.000 para verificar.

Kelly Kim es jugador profesional de Full Tilt Poker

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