Inicio Legalidad y regulación del poker Alemania, cuna de campeones de poker

Alemania, cuna de campeones de poker

La situación del poker online en Alemania es tan rara como confusa. Quizá lo mejor que tienen es que pueden hacer un gran trabajo de cantera. Posiblemente, esta sea una de las claves principales de los grandes éxitos que jugadores como Pius Heinz, Ole Schemion, Marvin Rettenmaier, Tobias Reinkemeier, Igor Kurganov, Phillip Gruissem, Niklas Heinecker o Fabian Quoss están logrando en los tapetes de todo el mundo y del ciberespacio.

Mientras que en España, el gobierno central ha regulado el juego para todo el Estado por medio de la Ley del Juego, en Alemania, los 16 estados que conforman la República Federal tienen plena potestad para regular el juego a su antojo.

15 de los 16 estados alemanos (a excepción del de Schleswig-Holstein) firmaron a principios de 2008 un tratado interestatal sobre el juego online, en el que quedaban prohibidas todas las formas de juego online, a excepción de las apuestas hí­picas.

El acuerdo fue analizado por la Corte Europea de Justicia, quien en 2010 lo consideró ilegal y obligó a los estados a introducir cambios. Estos enmendaron el acuerdo y aceptaron la concesión de 20 licencias para operadores de apuestas deportivas. No obstante, el poker online siguió estando prohibido.

Contra corriente, a mediados de 2011, el estado de Schleswig-Holstein decidió crear un marco regulatorio propio, en el que el poker online era completamente legal. Y tras un plazo de presentación de solicitudes, a principios de 2012 concedió licencias para 6 años a 64 operadores de juego online. PokerStars y 888 fueron los primeros en poder operar legalmente allí­.

La situación se complicó aún más cuando el partido de Angela Merkel ganó las elecciones en el estado de Schleswig-Holstein y decidió anular la legislación vigente y la unión al tratado interestatal en enero de 2013.

No obstante, el nuevo ejecutivo no pudo dejar sin efecto las licencias ya concedidas y se limitó a dejar de conceder nuevas. Así­, los operadores siguieron ofreciendo sus servicios en dicho estado.

Por otra parte, la European Betting and Gaming Association denunció ante la Comisión Europea que el nuevo tratado interestatal era contrario a la legislación sobre libre comercio (al limitar a 20 el número de licencias de juego) y el caso fue admitido a trámite. Entonces, la Corte de Justicia alemana decidió suspender cautelarmente la aplicación del tratado hasta que la Comisión Europea diese su veredicto.

El resultado de toda esta parafernalia jurí­dica y polí­tica ha sido curiosamente beneficioso para los jugadores de poker online, ya que pese a la mala voluntad de sus dirigentes siguen jugando al poker online.

Por su parte, y aunque no las tienen todas consigo, las salas de poker online siguen operando en Alemania. De hecho, el volumen de negocio que tienen en el paí­s teutón es enorme. Alemania cuenta con una población de unos 80 millones de habitantes, el nivel de vida medio es alto (si lo comparamos con otros paí­ses europeos, como el nuestro) y el poker es un juego muy, muy popular.

De hecho, bwin.party reconoció en abril de 2013 que sus ingresos en Alemania representan un 23% del total y que en el Reino Unido solo recaudan el 10%.

En cuanto a la tributación, la situación en Alemania es también un poco extraña. En general, es favorable para los jugadores, ya que no han de pagar impuestos por sus beneficios salvo en el caso de que estos constituyan su fuente principal de ingresos.

En 2012, la Corte Financiera de Colonia dictó sentencia obligando a tributar por sus ganancias a Eddy Scharf, poseedor de dos brazaletes de las WSOP, al reconocer que los habí­a conseguido haciendo uso de sus habilidades personales. Este caso se convirtió en precedente judicial y desde entonces se considera que cualquier jugador que genera regularmente ganancias jugando al poker online debe pagar impuestos por ellas.

Esta disposición ha perjudicado notoriamente a los profesionales, que, al igual que en España, se han visto forzadoa a emigrar a paí­ses más tolerantes como Austria o el Reino Unido.

Por otra parte, el poker en vivo tiene un gran desarrollo en Alemania.

Aunque en principio, solo los casinos estatales pueden organizar partidas de cash o torneos, existen algunas excepciones interesantes.

Las partidas más o menos caseras de cash de low stakes o los torneos de buy-ins reducidos no son perseguidos por la policí­a. Una disposición judicial reciente, dada el 27 de enero por el Corte Administrativa Federal alemana, ha establecido que los torneos de entradas baratas (hasta 15€), organizados fuera de los casinos estatales, no son ilegales. La ley considera que los buy-ins sirve fundamentalmente para cubrir los gastos de organización del evento y no tanto para repartirlos entre los jugadores.

La norma ha tenido una gran acogida por la comunidad alemana de poker y están proliferando los torneos de bajo buy-in. De hecho se ha organizado la PokerBundesLiga, un circuito de torneos de 15€ en los que los participantes pueden ganar entradas para otros torneos en casinos. La afluencia a dichos torneos está siendo masiva, llegando en algunos casos a tener fields de más de 1.000 jugadores. Así­ sí­ se hace cantera.

La situación del poker online depende de la decisión de la Comisión Europea. Esperemos que siga imperando la cordura y el tratado interestatal siga sin aplicarse.

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