El Super High Roller de 100.000€ del EPT Montecarlo no ha sido especialmente memorable, aunque hay un jugador que probablemente lo recordará para toda la vida, su ganador, Sam Greenwood.
El registro del torneo se cerró en 46 entradas, propiciadas por tan solo 30 jugadores. El año pasado, bajo el paraguas de otra marca, el PSC Championship, vendieron 15 tickets más.
Es un número bastante pobre, comparado con el de ediciones anteriores del mismo evento. En el que ganó Ole Schemion en 2016 también se superaron los 60 pasos por caja. Otros años fueron mejores incluso, pero quedémonos con la imagen de aquel evento ganado por Ole.
El paralelismo con el torneo de 2016 es más que reseñable. Schemion se volvió a colar en la mesa final este año. Tenía también un compatriota a su lado -hace dos años fue Igor Kurganov, este Cristoph Vogelsang-, y el iraní Ali Fatehi acabó tercero en ambas ocasiones.
También estaba en aquella mesa final un jugador canadiense, Sam Greenwood. Hace dos temporadas tuvo la suerte de que los premios se repartieron entre un grupo más numeroso de gente, como corresponde a un field bastante más amplio. Su séptimo puesto fue recompensado con 301.820€. Este año se hubiera quedado compuesto y sin premio, eliminado en burbuja.
Greenwood aún estaba empezando a labrarse un nombre en el circuito por aquel entonces. Ya había ganado el brazalete de las WSOP que tiene en su historial, pero ese había sido su único triunfo reseñable. Llevaba solamente un año jugando High Rollers, a pesar de que su carrera internacional se remonta a principios de la década.
El Sam Greenwood que jugó ayer la mesa final es un animal completamente distinto. Ha ganado High Rollers en el EPT y en los Aussie Millions, y ha acumulado incontables horas de vuelo en otras mesas finales con peores clasificaciones. Tenía ya dos premios millonarios a su nombre, el del Main Event de los MILLIONS Punta Cana del pasado noviembre y uno muy reciente como ganador del torneo de 50.000€ de la Grand Final de los MILLIONS en Barcelona.
Los números hacen que esta victoria sea muy especial para él. El SHR 100.000€ de Montecarlo es el mayor premio de su carrera, 1.520.000€, y supone rebasar la cifra de 10.000.000$ recaudados en premios. Además es el tercer torneo que gana en el mismo mes, pues Sam viene de vencer en el High Roller del WPT Amsterdam.
Hubo un jugador que estuvo a punto de estropear este maravilloso momento, Cristoph Vogelsang. El teutón llegó a la última jornada como chipleader, al frente de un grupo que manejaba stacks muy, muy profundos, con una media de más de 70bb.
- Christoph Vogelsang 3.020.000
- Sam Greenwood 2.065.000
- Ali Reza Fatehi 1.840.000
- Isaac Haxton 1.680.000
- Ole Schemion 1.490.000
- Justin Bonomo 1.405.000
La burbuja debío haberse alargado más, pero Jan Eric Schwippert despilfarró un buen número de ciegas intentando tirar de un proyecto de color a Fatehi apostando tres calles, En el river era tardse, ya había salido el quinto corazón. Por eso todo el mundo tenía tanto stack. Para el sexto puesto la expectativa era similar, pero Haxton se comprometió con un semifarol y le entregó sus fichas al peor cliente posible, Vogelsang.



y Fatehi dando el ok a ver el flop sin encarecer el bote. Pero ambos flopearon dobles, y el dinero fue para dentro postflop. Bonomo lleva más de 7.000.000$ en premios solo en 2018, y aún queda más de la mitad de temporada por delante.
a un robo con any two desde el button.
contra 
y cuatro comunitarias insustanciales en mesa, pero le salvó un rey postrero-. La batalla se alargó hasta los primero minutos de la madrugada, cuando por fin, tras cuatro horas de toma y daca, Greenwood consiguió sacar petróleo de otra mala situación preflop, 
contra 
.




