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10º aniversario del Black Friday: Isai Scheinberg ofrece su privilegiado punto de vista sobre la historia

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En la industria del póker online, como en la mayorí­a de culturas, se cultivan ciertas leyendas sobre criaturas mí­ticas.

Hay leyendas menores, como la de los grinders que se hací­an multimillonarios en las salas europeas antes de saltar a las nosebleeds, o la de las megaballenas que financiaron el crecimiento de los bankrolls de los tiburones en la edad de oro. Pero también hay leyendas tan grandes como la propia industria, y ninguna mayor que la de Isai Scheinberg, el fundador de Pokerstars. Hasta la semana pasada, los medios manejábamos solo dos o tres fotos suyas, repetidas hasta la saciedad, y ha estado los últimos 15 años prácticamente ilocalizable. Habí­a más «pruebas» de la existencia del yeti que de Isai.

Este empresario canadiense de origen lituano era desarrollador de software en IBM. Con el nacimiento del siglo, y ya establecido por cuenta propia en una aventura conjunta con su hijo Mark, decidió crear un software para poder organizar torneos de póker online, una utilidad que creí­a que podrí­a vender a todos los casinos y salas de juego online que estaban naciendo en los albores del póker online.

A pesar de la fe que tení­an en su código, los Scheinberg recibieron numerosas negativas, tantas que decidieron montar su propia sala para aprovechar el software. Así­ nació Pokerstars.

En 2006, el gobierno estadounidense empezó a gestar una ofensiva contra el juego online. Los principales operadores se plegaron a la presión y abandonaron el mercado estadounidense, pero hubo dos salas en concreto que decidieron explorar vericuetos, más o menos legales, más o menos anónimos, para mantener la infraestructura necesaria para procesar depósitos y retiradas en sus salas. Con esta maniobra, acapararon el mercado más grande de la industria y se convirtieron en las salas de más tráfico mundial. Por supuesto, eran Pokerstars y Full Tilt Poker.

La competencia feroz que se estableció entre estas dos empresas catapultó el póker online hasta el nivel que le conocemos ahora. La victoria en esta lucha fratricida no la determinó la clientela, sino su enemigo común, el gobierno de Estados Unidos. Durante el lustro en que funcionó este mercado gris, el Departamento de Justicia trabajó en dinamitar el sistema de depositos y retiros de las salas, y cuando tuvieron el caso bien atado, lanzaron al FBI sobre las presas. El 15 de abril de 2011, un viernes, la página de inicio de las tres principales salas que atendí­an a clientes estadounidenses amanecieron clausuradas.

Scheinberg ya era un personaje muy respetado de la industria, pero fue a raí­z del Black Friday cuando cimentó su estatus legendario. Pokerstars hací­a las mismas trampas que Full Tilt, pero mantení­a los balances de los jugadores a salvo. En Full Tilt, los depósitos se convertí­an en langostas para el catering de las oficinas de Irlanda y en bonus para los directivos y sus pros favoritos. Isai no solo cumplió todos sus compromisos con sus clientes, sino que aceptó dejar la empresa que fundó y se autoexilió a Europa a cambio del dudoso honor de poder rescatar también a Full Tilt Poker y a sus jugadores.

El ex-presidente de Pokerstars tardo 10 años en acordar su entrega a las autoridades estadounidenses, y su presencia ante el juez cerró el último acto pendiente del Black Friday, que por fin forma parte del pasado.

Con motivo del 10º aniversario del Black Friday, Pocketfives, por mediación de su redactor Lance Bradley, ha conseguido recoger la privilegiada visión en primera persona que Isai Scheinberg tuvo de este oscuro episodio de la historia de nuestro juego.

El Black Friday

Fue muy traumático.

Dije: ‘Miren, nuestra prioridad número uno es pagar a los jugadores’. Tení­amos el dinero y querí­amos pagar. Los abogados me dijeron: ‘Estás loco. Tardarás un año o más. Esto no se puede hacer así­ como así­’. Pero lo cumplimos en menos de una semana.

Una de las primeras cosas que hicimos fue emitir un comunicado de prensa tranquilizando a los jugadores de que su dinero estaba realmente a salvo. El mensaje a los empleados era que no iban a perder su trabajo.

A veces me pregunto si deberí­amos haber sido más proactivos con las discusiones con el DOJ, especialmente a principios de 2011, después de que el proyecto de ley federal de póker online no se materializara. Podrí­amos haber entablado un diálogo directo con ellos. Quizá se podrí­a haber evitado el Black Friday.

El Departamento de Justicia accedió a que Pokerstars tramitara los pagos y que siguiera con sus operaciones en le extranjero, Ningún otro órgano regulador retiró la licencia a Pokerstars, que siguió operando en el resto del mundo como de costumbre. En cambio, Full Tilt no tení­a cómo afrontar el pánico y las retiradas y perdió las licencias, en especial la de la Isla de Man que le abrí­a el mercado europeo.

El fiasco de Full Tilt Poker

¿Por qué no sugerimos al gobierno que nos dejen comprar Full Tilt y pagar los jugadores?» La respuesta del abogado de la empresa fue: «Eso es una locura total… nunca ha ocurrido antes».

Las terceras personas que estaban en conversaciones con el gobierno de EE.UU. para comprar Full Tilt no querí­an cubrir totalmente el dinero para pagar a los jugadores. El gobierno estaba bajo mucha presión de los jugadores estadounidenses y también de los internacionales porque, de nuevo, habí­a cientos de millones de dólares en juego.

Pokerstars restableció las licencias de Full Tilt, aseguró los balances de los jugadores y restableció las operaciones de la sala. Pero las garantí­as del gobierno de EE.UU. no cubrí­an las responsabilidades personales de los directivos de Pokerstars. Isai se estableció en Europa, para evitar la extradición. Su hijo Mark se quedó a cargo de la empresa, al menos de manera nominal. Estados Unidos abrió las puertas a la vuelta de la empresa, esta vez a nivel estatal, pero no se lo iban a poner fácil a los Scheinberg.

La venta de Pokerstars

Los reguladores de Nueva Jersey fueron al DOJ y preguntaron si habrí­a problema en darnos licencia. Y el DOJ dijo que no. Así­ que los reguladores volvieron y dijeron a nuestros abogados: ‘Bien. Por supuesto, no podemos garantizarlo, porque comprobaremos la empresa como hicimos con todas las demás».

Sin embargo, nuestros competidores pusieron el grito en el cielo y consiguieron retrasar el proceso. La gente de la División de Aplicación del Juego (DGE) de Nueva Jersey ya tení­a billetes de avión para venir a la Isla de Man a entrevistarse con nosotros. Y lo cancelaron en el último momento.

El acuerdo para comprar el Atlantic Club Casino se vino abajo. Lo intentamos de nuevo con el Resorts Casino. Esta vez no lo compramos, pero llegamos a un acuerdo para ofrecer nuestro producto de póker con ellos. La DGE llegó en el último momento y dijo que no. Fue inesperado y el anuncio de la DGE fue muy poco claro. Dijeron que tení­an algunas condiciones.

Y ese fue el momento en el que dijimos: ‘qué demonios, nos vamos a tener que ir’. Por el bien de la empresa y de los jugadores estadounidenses. Fue una combinación de sentimientos, pero ese fue el detonante, que no nos dejaran obtener una licencia allí­.

Exiliado

Me molestó mucho que me llamaran fugitivo. Nunca he sido ciudadano o residente estadounidense y no residí­a en Estados Unidos desde 1999. No huí­ de la jurisdicción ni me escondí­.

En 2015, Scheinberg y su mujer se reunireron con representantes de la justicia estadounidense. Lograron convencerles de que no siguieran adelante con los cargos de fraude bancario, pero mantuvieron los de juego ilegal. Afirma que viajó a muchos paí­ses con acuerdos de extradición con EE.UU. y siempre avisaba a las autoridades locales de su presencia. Nunca tuvo problemas, hasta que eligió Suiza para pasar unas vacaciones en 2019. EE.UU. pidió su extradición, e Isai no la recurrió. Se presentó ante el juez y se declaró culpable.Salió absuelto gracias al respaldo por todo su trabajo para salvar la situación de los jugadores y su supuesta actuación de buena fe en los años de la UIGEA. Muchos piensas que su entrega y su no condena fueron acordados.

El desenlace de la pugna legal y una nueva vida

Por ejemplo, cuando la acusación estaba pendiente, algunos bancos eran reacios a abrirme una cuenta. Porque en su mente, cuando no se resuelve, ¿quién sabe? Pero cuando se resuelve, se resuelve.

Hoy en dí­a, juego mucho al ajedrez. Eso me hace feliz. También he invertido.

La razón por la que invertimos y nos unimos a Chess.com es porque son muy buenos tipos y aportan los principios empresariales de ser transparentes y honestos, y tratan bien a los clientes.

El legado de Scheinberg

Creamos muchas cosas que ayudaron a que el póker creciera y fuera más respetado y más divertido, y me alegro de que ese sea mi legado. El hecho de que hayamos pagado a los jugadores y que éstos no hayan perdido su dinero en el Black Friday también fue muy importante. Creo que ese compromiso con los jugadores y hacer lo correcto por ellos también forma parte de él.

Lo que pudo ser, una historia alternativa de las WSOP

En un momento dado nos ofrecieron el Rio Casino, pero nuestra primera reacción fue que no necesitábamos meternos en eso. En retrospectiva, creo que fue un error. Pensé que si comprábamos el Rio, nos harí­amos con las Series Mundiales y las podrí­amos mejorar.

Hubiéramos hecho muchas cosas para hacer las WSOP más amables para con los jugadores. Planeamos aumentar la bolsa de premios. LOe í­bamos a poner un garantizado de 100 millones de dólares al Main Event y tení­amos un montón de planes en torno a eso. Cuando hablé con Steve Wynn, y llegamos a un primer acuerdo, estuvimos discutiendo el tema y él estaba muy entusiasmado. Probablemente acabarí­amos trasladando las WSOP a una instalación mejor.

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